Las operaciones militares en contra de Naín Andrés Pérez Toncel, alias Menor o Bendito Menor, sanguinario cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, no cesan, y el hombre se encuentra acorralado por los uniformados que le pisan los talones en La Guajira y Magdalena.
Ahora, este peligroso cabecilla, desde lo más alto de la Sierra Nevada, donde al parecer se esconde de la fuerza pública, envió una carta al presidente de Colombia, Gustavo Petro, en la que pidió diálogos y una supuesta paz.
El documento también fue dirigido a Andrés Idárraga, ministro de Justicia, y a Otty Patiño, alto comisionado para la paz, en el que expone su versión frente a los recientes señalamientos que lo vinculan con graves hechos de violencia y amenazas contra el jefe de Estado.
“En los últimos días, a raíz de bombardeos, operaciones militares y difusión de material audiovisual, se han proferido afirmaciones que me vinculan de manera directa y absoluta con hechos de extrema gravedad”, se lee en la carta.
Igualmente, Naín precisó que “varios de esos contenidos han sido manipulados o sacados de contexto, generando una narrativa que no corresponde de manera objetiva a la realidad”.

De acuerdo con el sanguinario criminal, este no sería el único responsable de los hechos violentos que hoy sacuden a La Guajira y al departamento de Magdalena.
“Atribuir de forma generalizada toda la violencia de una región a una sola persona o estructura, sin un análisis serio, técnico y responsable, no contribuye a la verdad ni a la construcción de paz que el país reclama”, insiste el cabecilla.

Al tiempo, Pérez Toncel dijo que lo único que busca es poder dialogar con el Gobierno nacional tras la operación militar de la que fue blanco en las últimas semanas, en la que habría resultado herido junto con su pareja sentimental.
“Mi interés al dirigirme al Gobierno nacional y a la opinión pública es reiterar que mi voluntad ha sido, y sigue siendo, la de transitar por caminos de diálogo, entendimiento y desescalamiento del conflicto”, puntualiza.
Alias Bendito Menor recordó que fue nombrado gestor de paz y que fue beneficiado por varias decisiones administrativas que suspendieron órdenes de captura con el fin de “facilitar acercamientos y contribuir a la tranquilidad de las comunidades”.


Precisa que está dispuesto a “la reducción real de la violencia en los territorios, el respeto por la población civil y la no instrumentalización del conflicto mediante montajes mediáticos o narrativas que exacerben el odio”, pero también a otros compromisos que, según dice, serán reales con el Gobierno.
“Mi llamado es a que se actúe con objetividad, responsabilidad institucional y apego a la verdad, evitando juicios anticipados que cierren las puertas al diálogo y profundicen la confrontación”, concluye la misiva.
Alias Bendito Menor, o Menor, sigue escondido y con temor tras la presión militar que hay en esta zona del Caribe colombiano. El objetivo de los uniformados es claro: capturarlo o darlo de baja.
