SEMANA conoció que, en las últimas horas, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) secuestró a cinco integrantes de la Policía Nacional que se movilizaban en un bus por el sector de La Llana, en el municipio de Tibú (Norte de Santander).
Desde el Ministerio de Defensa confirmaron que, durante la mañana de este martes 6 de enero, las víctimas, que iban a bordo del vehículo de transporte público, fueron secuestradas en medio de un retén ilegal que estaban realizando los guerrilleros en esa zona nororiental del país.

La información preliminar da cuenta de que los criminales revisaron los celulares de todos los pasajeros, y al identificar a los policías, terminaron reteniéndolos en contra de su voluntad.
Los integrantes de la Policía estaban de permiso, sin uniforme y sin armamento, pero esa situación no importó para los guerrilleros del ELN, que terminaron secuestrándolos en ese municipio de Norte de Santander.

Los vínculos con Maduro
Esta nueva acción criminal contra la Fuerza Pública se conoce días después de que el ‘indictment’ de Estados Unidos contra Nicolás Maduro revelara los vínculos criminales que tuvo la dictadura venezolana durante años con esa guerrilla, que comete atentados, participa en narcotráfico y secuestra policías.
Las autoridades estadounidenses identificaron a esa guerrilla como la responsable de exportar toneladas de cocaína a su país y tener una agenda antigubernamental, dedicada a derrocar con violencia al gobierno de turno elegido democráticamente en Colombia.
De hecho, SEMANA reveló en enero del año pasado que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tenía una estrategia con las autoridades venezolanas para dominar por completo la frontera con Colombia, ajustar su retaguardia y frenar cualquier plan que fuera a desestabilizar la dictadura del imputado Maduro.
Por eso, llama la atención el secuestro de los cinco policías en Tibú, un municipio que limita directamente con Venezuela, específicamente con el estado de Zulia, una región que ha sido objeto de una guerra entre grupos criminales por el control del territorio y las economías criminales.
En el último día del 2025 se registraron duros enfrentamientos entre el Frente 33 de las disidencias de las Farc y la guerrilla del ELN, en esa región conocida como el Catatumbo, lo que provocó desplazamiento, confinamiento y una nueva ola de zozobra en una zona en la que se han vuelto comunes los atentados con drones cargados de explosivos.










