En el Consejo Seccional de la Judicatura en Bogotá reposa un documento de cinco páginas que contiene la queja disciplinaria firmada por David Murcia Guzmán en contra del abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella.
En el documento de cinco páginas se cita una “violación grave a los deberes profesionales, lealtad, diligencia, ética y confianza” por parte del abogado que lo representó en la parte inicial de su proceso penal por los delitos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito, cargos por los que fue sentenciado a 30 años de prisión.

Murcia Guzmán, quien fue capturado en 2008 en Panamá, asegura que no fue bien asesorado ni representado por el penalista, pues nunca —según señala el condenado— se tomaron medidas dirigidas a la protección de sus derechos al debido proceso en las audiencias iniciales.
“El abogado Abelardo de la Espriella aceptó asumir mi defensa penal, previo pago anticipado de honorarios por la suma aproximada de cinco mil millones de pesos (…) cifra que se le pagó en efectivo por parte de mi equipo de trabajo”, señala el “cerebro” de DMG al hacer referencia a los honorarios del jurista.

En otro de los apartes indica que en las audiencias preparatorias de juicio el abogado no le entregó ni proporcionó toda la información sobre lo que estaba ocurriendo, las pruebas que iba a solicitar para su defensa, ni las acciones pertinentes para demostrar su teoría del caso en pro de demostrar su inocencia.
“En la primera audiencia, cuando la Fiscalía exhibió un audio donde (…) dos de mis empleados estaban coordinando la entrega de una suma equivalente a 760 millones de pesos colombianos para el abogado Abelardo de la Espriella, que había pedido como parte de una estrategia de ‘lobby’ que dijo que se tenía que hacer en el Congreso, porque según él estaban tramitando una ley para hacer ilegal el transporte terrestre de dinero y eso me perjudicaba más el caso”, reseña la queja.

Igualmente, aseveró que su abogado presentó en privado y de manera pública dos excusas diferentes sobre los hechos que motivaron su renuncia a representarlo en este proceso, el cual era uno de los más seguidos en ese momento.
“Aunque a los medios de comunicación les justificó su renuncia con que la Fiscalía había revelado una supuesta contabilidad que el abogado desconocía, cuando el mismo De la Espriella fue el encargado —por lo que también cobró una gran suma de dinero en efectivo— del análisis contable con ‘filigrana jurídica’ para la verificación de la contabilidad de mi empresa con un equipo de contadores públicos forenses que él lideraba y estaban a cargo” (sic), señaló.
“Mi defensor de manera abrupta, irresponsable y mediática renunció públicamente a mi defensa, afirmando haber sido ‘engañado’ por mí, sin agotar los deberes mínimos de lealtad, reserva profesional y diligencia y sin devolver los honorarios pagados, ni rendir cuentas, ni ofrecer explicación jurídica alguna”, enfatiza la queja.
En la petición se mencionan cinco faltas disciplinarias en las que habría incurrido el abogado Abelardo de la Espriella. Entre estas, se encuentra el hecho de que, pese al pago cumplido de honorarios, nunca recibió un acompañamiento constante y claro sobre su situación jurídica.

“En mi caso, no solo fueron desproporcionados los honorarios, sino que cobró y no trabajó, no me los devolvió, y además hizo exigencias de dinero adicionales (…). También debió acordar con claridad los términos del mandato en lo concerniente al objeto, los costos, la contraprestación y la forma de pago. Pero no lo hizo, simplemente se aprovechó de la situación en la que me encontraban y sacó el mayor provecho mediático”, indicó.
Finalmente, aseveró que en intervenciones públicas y entrevistas a medios de comunicación el abogado entregó información sobre datos reservados del proceso, lo cual representa una falta ética.

Varios abogados y expertos mencionaron que el caso ya estaría prescrito debido a que De la Espriella representó a Murcia Guzmán hace 18 años.
Por ejemplo, el penalista Iván Cancino aseveró que la queja conocida este miércoles 11 de febrero no tiene un sustento jurídico claro ni definido. “Todo lo narrado carece de sustento. Ya fue debatido y además está prescrito”.
En efecto conozco ya la queja puesta por David Murcia Guzmán, ojo con una nueva pirámide relacionada con café o similares , y todo lo narrada carece de sustento , ya fue debatido y además está prescrito . Lo que queda absolutamente claro es el daño que se quiere hacer con una…
— Iván Cancino (@CancinoAbog) February 11, 2026
Me temo que cualquier hecho que Murcia denuncie contra Abelardo ya se encontraría prescrito lo cual hace evidente que está sirviendo para un mandado electoral…
— 𝑺𝒂𝒏𝒕𝒊𝒂𝒈𝒐 𝑻𝒓𝒆𝒔𝒑𝒂𝒍𝒂𝒄𝒊𝒐𝒔 (@SoyDefensor_) February 11, 2026
Mientras que el abogado Santiago Trespalacios aseguró que esto representaría un intento para afectar el ambiente electoral y la campaña presidencial.
“Me temo que cualquier hecho que Murcia denuncie contra Abelardo ya se encontraría prescrito, lo cual hace evidente que está sirviendo para un mandado electoral”, aseveró.
Por el momento, ni Abelardo de la Espriella ni su equipo de campaña se han pronunciado frente a esta queja disciplinaria.
