Tras encontrar probados los constantes abusos laborales, la Procuraduría General sancionó disciplinariamente a una teniente coronel y a la jueza primera de Brigada de la Justicia Penal Militar en Barranquilla, Heidy Johana Zuleta Gómez.
En el fallo de primera instancia se concluyó que existió acoso laboral en las modalidades de maltrato y persecución en contra de una subalterna que, para el momento de los hechos, tenía el grado de mayor.

El organismo de control disciplinario determinó que, en el marco de la mencionada relación laboral y profesional existente entre la quejosa y la afectada, la teniente coronel ridiculizó a la mayor por su equipo de cómputo, formuló alusiones a su vida íntima y personal.
Además, utilizó su antigüedad para intimidarla, causando así ansiedad y depresión a la víctima, según la evaluación psicológica que se recolectó en medio de la investigación disciplinaria.
En esta etapa procesal, la Procuraduría Delegada Disciplinaria de Juzgamiento calificó las faltas de Zuleta Gómez como gravísimas, cometidas a título de dolo, por violar el deber funcional y el principio de moralidad, afectando el buen servicio público y la convivencia laboral en la institución.

Contra este fallo, las dos sancionadas podrán presentar recurso de apelación.
