Suena el segundo Tik Tak de hoy viernes 8 de abril en SEMANA y suena por los lados de los espías rusos que están de moda, porque han venido apareciendo por todos lados, al punto de que según The Economist, van 400 los ya expulsados de Estados Unidos y Europa desde que comenzó la guerra en Ucrania.

Colombia no es ajena, pues de hecho tenemos a un ruso preso que pasó de ayudante de peluquería al oficio actual de apostador. Pero las autoridades están enfiladas en investigar si los dineros que mueve este ruso no iban más bien direccionados a subvencionar el terrorismo urbano.
Las primeras expulsiones de espías ocurrieron en Estados Unidos y Bulgaria, las más recientes en Polonia, estados bálticos, Francia, Alemania y la propia Unión Europea. Lituania está en el proceso de expulsar hasta al propio embajador ruso y vienen más expulsiones. De hecho, según la publicación, la presencia de la inteligencia rusa en algunos países europeos ha crecido tanto que se está volviendo difícil para los servicios de seguridad mantener la vigilancia sobre los espías sospechosos o incluso los probados.
Antes de las más recientes expulsiones, se estimaban en casi 1.000 los funcionarios de inteligencia rusos en embajadas y consulados europeos, y se cree que fomentan en este continente el sabotaje y la subversión de origen ruso, como el bombardeo a un depósito de armas en la República Checa en abril de 2021.
Se cree que son las agencias de inteligencia rusas la fuente de los espías en las misiones diplomáticas rusas por el mundo, pero no todos los espías rusos posan de diplomáticos, sino que tienen cosas normales o ejercen funciones normales de turistas como visitar la Catedral de Salzburgo, por ejemplo.
Ahora, Rusia tampoco se queda atrás. Ha expulsado a cerca de 190 funcionarios occidentales, pero tampoco se queda manco ese país para ir reemplazando los espías que le van a expulsando o simplemente los va a reubicando en otros países de la región.
El problema también es que los espías rusos son buena materia prima para convertirlos en dobles agentes, que es la manera en que Occidente se mantiene al día con los más profundos secretos rusos. ¿Acaso el presidente Biden no contó con lujo de detalles semanas antes que Rusia iba a invadir a Ucrania?
En cuanto al supuesto agente ruso presente en Colombia, lo que lo tiene más en problemas son las extrañas conexiones con la propia embajada rusa en Colombia, que incluso le organizó en su sede una extraña rueda de prensa en la que el ruso explicó que su dinero es buena plata que gana con las apuestas. Como coartada, bastante regular, se habría podido buscar alguna otra.
