Todo un revuelo hay en el Atlántico por las polémicas actuaciones del Juez 101 Penal Municipal con Función de Control de Garantías Ambulante de Barranquilla, Ángel Monroy, quien ya ha sido cuestionado por sus controversiales decisiones en casos de connotación en la ciudad.

Ahora, en medio de unas audiencias preliminares en contra de un presunto jefe de zona de la banda de Los Pepes del barrio El Bosque, Monroy decidió salir de su oficina para verificar las actuaciones de la Fiscalía General de la Nación y de los integrantes del Gaula de la Policía.
En medio de la diligencia judicial, el togado indicó que debía descartar que las actuaciones de las autoridades fueran desde la legalidad, pues la defensa había asegurado algunos supuestos atropellos.
“Cerremos la posibilidad de atropellos que se pueda estar cometiendo y que no quede ese lastre de irregularidad”, dijo Monroy. Asimismo, justificó que la revisión que fue a hacer a la vivienda en el sur de la ciudad era para “tomar una mejor decisión”.

Monroy llegó hasta la dirección en compañía de integrantes de la Policía Metropolitana de Barranquilla, quienes le brindaron el acompañamiento requerido, pero lo que llamó la atención es que minutos después de que el togado se fuera del lugar, asesinaron a un hombre dentro de la misma vivienda que este visitó.

El caso que lleva la Fiscalía General de la Nación es en contra de un sujeto al que le hicieron un allanamiento y le encontraron un arma de fuego, pero también panfletos de Los Pepes, donde amenazaban a tenderos y comerciantes de Barranquilla.
SEMANA conoció extraoficialmente por parte de expertos en materia que las actuaciones de Monroy podrían hacer que este pierda su imparcialidad a la hora de tomar una decisión en el marco del proceso judicial.
Asimismo, advierten que las actuaciones que hizo el togado deben ser realizadas por la defensa y posteriormente alegadas en audiencias.
Otras polémicas
Ángel Augusto Monrroy Rodríguez fue cuestionado en septiembre de 2024 por darle libertad a dos supuestos integrantes del Clan del Golfo que, según la Policía, estaban sembrando el terror en el Atlántico.
Se trata de Yesid Antonio Isidro Díaz, alias Inglaterra, y Luis Alfredo Arévalo Arévalo, alias Italiano, quienes fueron capturados por las autoridades por los delitos de concierto para delinquir y porte ilegal de armas de fuego.
En medio de las audiencias preliminares, el polémico juez aseguró que los elementos materiales probatorios que le presentó la Fiscalía General de la Nación no soportaban la solicitud de medida de aseguramiento intramural, por lo que decidió dejarlos en libertad.

Tras conocerse la decisión judicial, en Barranquilla se desató la polémica, pues las autoridades sostuvieron en su momento que estos dos sujetos eran los responsables de librar una guerra a sangre y fuego con los integrantes de la banda criminal de Los Costeños por las rentas ilegales que se disputan.
Además, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla ordenó compulsar copias ante la Comisión Seccional de Disciplina Judicial del Atlántico, para que investiguen disciplinariamente al juez Ángel Augusto Monroy Rodríguez, titular del Juzgado 101 Penal Municipal con Función de Control de Garantías Ambulante de Barranquilla.
La determinación se dio luego de que el togado rehusara su competencia en un caso de presunta corrupción que involucra a 16 personas, entre ellas el exalcalde de Soledad, Álex Manuel Ahumada Díaz.
Según lo que dice el documento conocido por SEMANA, el juez Monroy Rodríguez decidió apartarse del conocimiento de las diligencias de imputación y solicitud de medida de aseguramiento, alegando que los procesados no formaban parte de un grupo delictivo organizado (GDO) ni de un grupo armado organizado (GAO).
Sin embargo, el Tribunal reprochó que esta decisión fue “precipitada” y tomada “antes de surtirse la audiencia de formulación de imputación”, contrariando los requisitos procesales establecidos.
