Recientemente, se registró un grave incidente en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, donde un avión comercial de la aerolínea Latam Airlines y un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) estuvieron a punto de colisionar en la pista.
Tras el suceso, la emisora La FM reveló los audios de las comunicaciones entre el piloto de la aeronave comercial y la torre de control. En el material difundido por la prensa, se escucha el momento exacto en que el controlador aéreo otorga la autorización de despegue al helicóptero militar.

Inmediatamente después de esa instrucción, el piloto de Latam expresó su evidente molestia al encargado de las operaciones aéreas. El comandante del avión reclamó que la torre de control le había dado prioridad de despegue a él primero y advirtió que, de no haber estado concentrado, se habría producido un accidente catastrófico.
Ante la inminencia del riesgo, se activó el protocolo de seguridad correspondiente. Los pasajeros del vuelo comercial, que tenían como destino la isla de San Andrés, debieron evacuar la aeronave y esperar pacientemente a que se reiniciaran las labores de abordaje para su viaje.

Afortunadamente, el incidente no dejó personas heridas. Por su parte, la Aeronáutica Civil (Aerocivil) calificó oficialmente el hecho como un “cruce de trayectoria con un helicóptero”.
Para brindar mayor claridad a la opinión pública, la autoridad aeronáutica emitió un comunicado oficial en el que detalló: “Ante esta situación, la tripulación de la aeronave comercial activó de inmediato los protocolos estándar de aborto de despegue, garantizando en todo momento la seguridad de los ocupantes”.
Asimismo, el documento precisó que la evacuación del total de los pasajeros se realizó mediante escaleras convencionales, sin necesidad de desplegar los procedimientos de emergencia, confirmando que todos los ocupantes resultaron sanos y salvos.
Por otro lado, se informó que la aeronave militar involucrada era el helicóptero Bell 212 con matrícula FAC 4021. Aunque había despegado desde Bogotá, su destino final no fue revelado públicamente. La Aerocivil también confirmó que ninguno de los uniformados a bordo de la aeronave de la Fuerza Aérea sufrió algún tipo de lesión.
Aunque las autoridades insistieron en que la vida de los ocupantes no estuvo en riesgo inminente gracias a la rápida reacción de los pilotos, fue imperativo cancelar la maniobra de despegue y proceder con la evacuación preventiva del avión de pasajeros.
Como consecuencia directa de este delicado incidente, la Aeronáutica Civil anunció una reestructuración en la asignación de los llamados slots operativos en la terminal aérea. Estos son los permisos o franjas de tiempo específicas que la entidad otorga a las aerolíneas para coordinar de manera segura los despegues y aterrizajes en un aeropuerto determinado, buscando así evitar que este tipo de cruces peligrosos vuelvan a presentarse en el futuro.
