Un nuevo problema judicial le apareció a Élder José Arteaga Hernández, alias Chipi o el Costeño, quien es señalado de ser uno de los cerebros detrás del magnicidio del precandidato Miguel Uribe Turbay.
La Fiscalía General de la Nación confirmó que realizó una nueva imputación en su contra, aunque no tienen ninguna relación con lo que fue el crimen del militante del Centro Democrático.

Según señaló la entidad, elementos materiales probatorios dejan en evidencia que este sujeto, en su condición de cabecilla de un grupo delincuencial dedicado a homicidios, microtráfico y otras actividades delictivas, supuestamente ordenó el asesinato de un hombre el 15 de junio de 2024.
Al parecer, y según las investigaciones, este crimen obedeció a una disputa que mantenía con otras organizaciones ilegales dedicadas al control de la venta de estupefacientes al menudeo.

Para llevar a cabo este hecho, Arteaga Hernández habría contactado, vía telefónica, a un sicario al que le ofreció cuatro millones de pesos. Tras este diálogo, los dos sostuvieron una reunión en un billar, donde ultimaron detalles y le adelantó la mitad del dinero como anticipo.
Ya el 15 de junio del año pasado, alias Chipi ubicó a quien sería la víctima y lo localizó en un establecimiento comercial. Poco después, se citó con el sicario y le entregó el arma de fuego para que ejecutara el trabajo.

“Horas después, en la madrugada, el homicidio se perpetró en vía pública del barrio El Muelle, en la localidad de Engativá”, dijo la Fiscalía.

Por esto, un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá le imputó al hombre los delitos de homicidio agravado; fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones agravado; y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.
Pese a la evidencia con la que cuentan las autoridades, el hoy procesado no aceptó ninguno de los cargos.
Actualmente, Arteaga Hernández está privado de la libertad en centro carcelario por su supuesta participación en el asesinato de Miguel Uribe Turbay. Según las investigaciones, fue uno de los cerebros: contrató al sicario de 15 años y organizó el plan para que todo se perpetrara.
