En Bogotá, una familia vive un completo calvario tras la desaparición de uno de sus integrantes. Se trata del joven ingeniero David Acosta, de quien se perdió su rastro desde el pasado 28 de febrero, cuando se encontraba en el barrio Antiguo Country, localidad de Chapinero.
El hombre de 27 años fue visto por última vez saliendo de un casino ubicado en la Zona T, tal como quedó registrado en una cámara de seguridad.

En una reciente entrevista con Blu Radio, habló Piedad Botina, madre de Acosta, quien dijo que el día de su desaparición, él portaba elementos de valor como joyas y el dinero correspondiente a un salario, producto de su trabajo en una compañía multinacional.
“Mi hijo llevaba sus cosas, llevaba su dinero. Eso es lo que más nos preocupa, porque después de salir de ese lugar nadie volvió a verlo; él comete un error. Sale del casino como contando una plata, con el celular en la mano, y se tropieza con dos personas. Después esas personas se suben a un carro y él sigue caminando hasta que gira en una esquina”, dijo Botina en Blu Radio.
La mujer también confirmó que el celular del joven apareció luego e incluso pudieron ubicar a la persona que tenía el equipo. Sin embargo, de esta luego también se perdió el rastro y no volvió a responder.

“Realmente se hizo la averiguación sobre la persona que tenía ese teléfono y ella dice que le vendieron una SIM card, porque ella no es colombiana, es argentina, pero se le pregunta sobre el celular, de cómo lo obtuvo, porque realmente no es la SIM card, es el celular, y no da respuesta. Y ya desconecta donde se pueda localizar”, destacó Botina en el medio citado anteriormente.
La madre del ingeniero de petróleos que desapareció también contó que ha recibido llamadas de extorsión. Sin embargo, cuando ella pide una prueba de que su hijo está vivo, no le muestran nada.
“Entonces no he hecho caso sobre esas llamadas, sino me dan sobrevivencia de David”, manifestó Botina en Blu Radio.
Por último, pidió ayuda para que su hijo aparezca. “Como mamá les pido que me ayuden a buscar a mi hijo. No tengo paz, no tengo tranquilidad. Solo quiero saber dónde está”.
