La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) se pronunció sobre denuncias relacionadas con vertimientos de agua provenientes de una planta de beneficio avícola de la sociedad Avidesa de Occidente S.A. (Mac Pollo), en el municipio de Buga.
Las informaciones, aseguró la CVC, daban a entender que el río Guadalajara estaría siendo contaminado con esos vertimientos. Sin embargo, tras visitar el lugar y revisar informes de caracterización de aguas residuales, los expertos encontraron que las descargas de agua no se realizan sobre ese afluente.

“Es importante precisar que la descarga de los efluentes tratados se realiza en la Acequia San Antonio, infraestructura hidráulica artificial destinada a actividades de riego y no al consumo humano o animal. Asimismo, este canal no es afluente del río Guadalajara, por lo cual no existe afectación sobre el río tutelar del municipio de Buga”, dijo la entidad.
Además, luego de una reciente visita técnica a las instalaciones de la planta de beneficio, se encontró que las obras de optimización de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) están en “fase final de construcción y se proyecta su entrada en operación en el mes de mayo del presente año. Con ello se asegurará el cumplimiento pleno de los límites establecidos en la norma de vertimientos”.

Esto obedece, según la autoridad ambiental, a un plan de acción exigido a la planta de beneficio.
La CVC también indicó que la empresa mencionada cuenta con un permiso de vertimientos vigente desde 2020, el cual fue renovado en diciembre de 2024.
“En aplicación del principio de rigor subsidiario, dicha renovación incorporó desde el año anterior obligaciones más estrictas de monitoreo y control sobre los vertimientos generados por la planta de beneficio”, señaló la entidad regulatoria.
Desde esa fecha, aseguró la autoridad ambiental del Valle del Cauca, se ha realizado seguimiento técnico permanente a los informes de caracterización de aguas residuales presentados por la empresa.

A través de esos informes han evaluado parámetros como la Demanda Bioquímica de Oxígeno a cinco días (DBO5), la demanda química de oxígeno (DQO), las grasas y aceites, los sulfatos, el potencial de hidrógeno (pH) y la temperatura, de acuerdo con lo establecido en la Resolución 0631 de 2015 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
“Los resultados reportados se han mantenido dentro de los límites máximos permisibles definidos en la normativa nacional”, indicó la fuente.
Frente al parámetro de Sólidos Suspendidos Totales (SST), “se registraron valores por encima del límite normativo en dos reportes puntuales, lo que no configura un incumplimiento reiterado ni continuo”.
Otro parámetro medido fue el de cloruros, el cual “ha sido objeto de un proceso de estabilización para ajustarse plenamente a los límites establecidos”, manifestó la CVC.

Por esta razón, el año pasado se le requirió a la planta de beneficio avícola adoptar medidas para “optimizar los procesos de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) y garantizar el cumplimiento integral de los estándares exigidos, sin que ello haya implicado afectación al canal receptor”.
También en 2025, la CVC atendió una denuncia anónima relacionada con presuntos olores ofensivos y el taponamiento de la Acequia Chambimbal; sin embargo, tras inspeccionar el lugar, la entidad encontró que “la situación identificada guarda relación directa con el proceso de ajuste técnico contemplado en el plan de acción ya referido”.
¿Qué dijo la planta de beneficio avícola?
Posterior al comunicado de la CVC, la sociedad Avidesa de Occidente S.A. se pronunció. Por medio de un comunicado, reiteró que cuenta con permiso de vertimiento vigente.
Además, señaló que “se han adelantado obras de optimización bajo planes de acción definidos en conjunto con la CVC, orientados a mejorar desempeño, como parte de nuestro compromiso de gestión ambiental sostenible”.
La compañía también indicó que sus procesos de vertimiento “se mantienen dentro de la normatividad, sin ningún proceso en investigación” y que están “comprometidos con una operación responsable, sostenible y basada en información”.
