Este sábado, 21 de febrero, las comunidades indígenas CRIC realizaron un nuevo bloqueo sobre la vía Panamericana entre Cali y Popayán, exactamente en el sector de El Pital, jurisdicción de Caldono, en el Cauca.
En la zona reportan una fuerte congestión de vehículos que quedaron atrapados. Lo que se ha conocido es que estas comunidades están pidiendo el nombramiento de más de 100 docentes para su sistema de educación indígena.

Desde el Instituto Nacional de Vías dieron a conocer los bloqueos que se registran en el departamento del Cauca por estas manifestaciones.
“#NovedadVial en el departamento de #Cauca: se reporta cierre temporal en el sector El Rosal y El Pital. #EnDesarrollo Trabajamos para mantenerte informado”, señalaron por medio de su cuenta en la red social X.
¡Buenas tardes!#NovedadVial en el departamento de #Cauca, se reporta cierre temporal en el sector El Rosal y El Pital. #EnDesarrollo
— INVIAS #767 (@numeral767) February 21, 2026
Trabajamos para mantenerte informado. pic.twitter.com/s7XxXOywu1
Estos bloqueos no son nuevos. Desde hace varios días estas comunidades se encuentran protestando contra la gobernación del Cauca, puntualmente la Secretaría de Educación, con el fin de obtener estos nombramientos; sin embargo, no han llegado a ningún acuerdo.
Lo que ha preocupado al sector productivo y a los empresarios en el suroccidente colombiano es que estos bloqueos, llevados a cabo principalmente por comunidades indígenas, campesinas y otros actores sociales, han generado pérdidas económicas cuantiosas.
Cada día de bloqueo afecta a aproximadamente 3.000 vehículos de carga que movilizan en promedio unas 23.000 toneladas diarias.

Esto se traduce en pérdidas acumuladas de 295.000 millones de pesos en lo corrido del año. Además, la productividad de los transportadores se ve severamente reducida, afectando la competitividad nacional e internacional de Colombia.
Por ejemplo, el departamento del Cauca, históricamente golpeado por el conflicto armado y la falta de desarrollo, enfrenta ahora un nuevo desafío: la inseguridad en sus carreteras. En esta zona no hay vías alternas, lo que complica aún más el panorama.