Quindío

La historia del supuesto falso sacerdote que ofició misas por un año en parroquia de Armenia y engañó a miles de feligreses

El hombre ejerció funciones propias del clero, incluyendo la celebración de eucaristías, pese a no tener aval canónico ni reconocimiento por parte de ninguna diócesis.

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5 de febrero de 2026, 6:14 p. m.
Imagen de referencia de un participante de la iglesia católica.
Imagen de referencia de un participante de la iglesia católica. Foto: Getty Images

Con sorpresa e inconformidad reaccionó una comunidad católica de Armenia tras confirmarse que un hombre se hizo pasar por sacerdote y celebró misas durante más de un año sin contar con autorización de la Iglesia, una situación que llevó a la intervención de la Diócesis y a reclamos por presuntas fallas en los controles.

El caso se registró en la parroquia San Juan María Vianney, ubicada en el barrio La Grecia, donde el hombre identificado como Guillermo de Jesús Zapata Arango ejerció funciones propias del clero, incluyendo la celebración de eucaristías, pese a no tener aval canónico ni reconocimiento por parte de ninguna diócesis.

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PANORAMICA DE ARMENIA QUINDIO FOTO KAREN SALAMANCA Foto: KAREN SALAMANCA

Tras conocerse la situación, la Diócesis de Armenia emitió un comunicado oficial en el que aclaró que, luego de verificar la información, “no consta actualmente su comunión canónica con la Iglesia Católica Apostólica y Romana, ni el reconocimiento de su ministerio por parte de esta Diócesis ni de ninguna otra”. En el mismo documento se precisó que el hombre no estaba autorizado para presidir actos litúrgicos en nombre de la Iglesia.

La autoridad eclesiástica explicó además que las ceremonias realizadas por el supuesto sacerdote “no gozan de validez sacramental”, aunque aclaró que los feligreses que participaron lo hicieron de buena fe y que “no existe responsabilidad moral alguna” por parte de quienes asistieron a las celebraciones.

La revelación del caso generó malestar entre algunos miembros de la comunidad, quienes cuestionaron que la situación se prolongara por más de doce meses sin que se detectara la falta de acreditación. “No es posible que durante tanto tiempo este señor se hiciera pasar por sacerdote sin que nadie verificara su condición”, expresó uno de los feligreses consultados.

Otros asistentes manifestaron sentimientos encontrados y señalaron que el hombre había logrado cercanía con la comunidad, por lo que lamentaron la forma en que se conocieron los hechos. Según estos testimonios, muchas personas confiaron en su labor pastoral sin conocer la irregularidad de su situación.

La Diócesis informó que brindará acompañamiento espiritual a la comunidad afectada y anunció que en los próximos días designará a un sacerdote debidamente autorizado para retomar las celebraciones religiosas en la parroquia San Juan María Vianney y normalizar la actividad litúrgica en el sector.