Un grave caso de abuso sexual contra una niña de 12 años se conoció en las últimas horas en Medellín. La menor llegó a una EPS del sector de Belén, en la comuna 16, para ser atendida durante una consulta por dolor abdominal.
Sin embargo, los médicos se percataron de algo más grave: la menor estaba en embarazo y había sido víctima de abuso sexual.
Por esta razón, según le confirmó a SEMANA la Secretaría de Salud del Distrito, fue activado el código fucsia, que es el protocolo de atención a víctimas de abuso sexual, y la niña fue trasladada a la sede de Medicina Legal, en el barrio Caribe, para que fuera valorada.
Sobre el bebé, también confirmaron que murió.

Ahora, las autoridades deberán investigar las causas de este hecho y a los responsables, mientras la niña recibe atención y se recupera.
Un informe sobre violencias basadas en género en los primeros cinco meses de 2025, de la Defensoría del Pueblo, evidenció que 6.401 mujeres fueron víctimas de delitos sexuales en ese periodo en Colombia. Los departamentos donde más se presentaron estos hechos fueron Antioquia, con 959 casos; Valle, con 494; seguido de Bogotá, con 545; y Cundinamarca, con 463.
Ese mismo informe, que cita cifras de la Fiscalía General de la Nación, aseguró que 67 niñas y/o adolescentes fueron víctimas en esos cinco meses de explotación sexual, un panorama preocupante.
18.000 niños reclutados por las Farc
Esta semana, siete exintegrantes del Secretariado de las Farc que siguen vinculados al acuerdo de paz enviaron una carta a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en la que reconocieron su participación en el reclutamiento y la utilización de niñas y niños durante el conflicto armado.

La carta, enviada a la Sala de Reconocimiento de la Verdad de la JEP, fue firmada por Rodrigo Londoño Echeverry, conocido como Timochenko; Pastor Alape Lascarro, Milton de Jesús Toncel, Jaime Alberto Parra Rodríguez; y Pablo Catatumbo Torres y Julián Gallo Cubillos (actuales senadores del partido Comunes).
Fueron víctimas 18.000 niñas, niños y/o adolescentes, que fueron reclutados, sufrieron malos tratos, torturas y homicidios; también violencias sexuales y reproductivas contra niñas; y las violencias basadas en prejuicio contra víctimas con orientación sexual, identidad o expresión de género diversas.

