En la tarde del miércoles, 25 de febrero, se registró la erupción de un volcán de lodo en el municipio de San Juan de Urabá, en Antioquia. Cuando este diapiro —forma de mencionar a un volcán— entró en erupción, se activaron las alarmas en el territorio.

Este fenómeno no es una actividad volcánica tradicional, sino que correspondería a un evento denominado ‘diapirismo de lodo’, que ocurre cuando materiales blandos, ricos en sedimentos -fragmentos de roca, minerales o restos orgánicos-, agua y gases atrapados, se desplazan fuertemente entre sí y posteriormente generan una presión tal, que puede abrir fracturas y liberar lodo.
Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC) y la UNGRD, el diapirismo de lodo se produce cuando sedimentos acumulados con altas cantidades de materia orgánica quedan enterrados profundamente en el volcán.
El fenómeno es diferente al de los volcanes magmáticos, ya que este proceso no involucra magma —roca fundida, semilíquida y muy caliente— ni lava fundida. En un diapirismo, el material expulsado es barro, agua y gases como metano y dióxido de carbono, que, al mezclarse con el oxígeno, pueden inflamarse y producir llamas visibles, como en el caso de este miércoles.

De acuerdo con lo explicado por el SGC, la situación con los volcanes de lodo no sería de gravedad: “Son estructuras diferentes a los volcanes magmáticos, y sus erupciones son muy pequeñas en comparación con estos últimos”, detalló mediante un comunicado publicado en X.
El fenómeno fue captado en video por residentes de la zona y generó preocupación inicial entre la comunidad, que al principio temió una erupción volcánica clásica.

Autoridades de gestión del riesgo y cuerpos de emergencia, como el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), acudieron al sitio para establecer perímetros de seguridad, monitorear la liberación de gases y evaluar la estabilidad del terreno.
Estas entidades no han reportado afectaciones ni alertas considerables para el territorio y sus habitantes.
Colombia, especialmente la región del Caribe y zonas como Urabá, es conocida por tener numerosos volcanes de lodo producto del diapirismo, aunque muchos de ellos no se manifiestan con tanta violencia o visibilidad como el evento de ayer.
Los expertos señalan que estos procesos forman parte de la dinámica natural del subsuelo y que la vigilancia comunitaria y la comunicación con las autoridades son clave para enfrentar emergencias de este tipo de forma segura.
