Elecciones Estados Unidos
Si bien aún falta tiempo antes de que se conozcan los resultados definitivos, tanto Biden como Trump pueden celebrar, pero con cautela. (Photo by Ryan M. Kelly / AFP) - Foto: AFP

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Proyección de NBC muestra que los demócratas mantendrán el control del Senado en EE. UU.

Si bien aún falta tiempo antes de que se conozcan los resultados definitivos, tanto Biden como Trump pueden celebrar, pero con cautela.

El pasado martes los partidos Demócrata y Republicano se vieron las caras en las elecciones a mitad de mandato, que eligen la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.

En ese sentido, una proyección de NBC News muestra que los demócratas podrían mantener la mayoría en el Senado de los Estados Unidos, pues lograrán al menos 50 curules, tras la contundencia de los titulares en las contiendas clave y la victoria del vicegobernador demócrata John Fetterman, quien ocupará un puesto que antes era del Partido Republicano en Pensilvania.

En este momento, los demócratas controlan un Senado que está 50-50, gracias al voto que tiene la vicepresidenta de ese país, Kamala Harris.

Y de acuerdo con el medio, aunque los republicanos tuvieron ventajas clave sobre los demócratas, para los analistas, la pelea el Senado sería prácticamente un sorteo antes del día de las elecciones.

En el caso de los senadores titulares Mark Kelly de Arizona y Catherine Cortez Masto de Nevada, aunque hubo una pelea reñida, la proyección dijo que los puestos serían para los demócratas.

Vale la pena recordar que Georgia eligió a Biden, y hace unos años, también en segunda vuelta, votaron por el candidato demócrata al Senado; por tanto, no se espera que el panorama cambie en diciembre. Esta victoria, junto con la de Arizona, le daría un respiro al Gobierno, que aún confía en presentar varias reformas y leyes sin tener que pasar por una dura negociación con la oposición republicana, que no lo quiere ver ni en pintura.

El presidente demócrata, por su parte, se mostró feliz con los resultados del Senado y de las gobernaciones. En estas últimas su partido recuperó dos estados. “Ha sido un buen día para la democracia y para Estados Unidos”, declaró Biden. “Independientemente de lo que muestre el recuento final de estas elecciones, y todavía hay que contar, estoy preparado para trabajar con mis colegas republicanos”, complementó el mandatario en un discurso a la nación.

Pero el gran alivio de Biden y de los demócratas fue que nunca llegó la dichosa “ola roja” que aseguraban sus rivales políticos republicanos tanto para Senado como para Cámara, y que prometían tomar el control del país y ser una piedra en el zapato para los dos años restantes del presidente en la Casa Blanca. “Aunque la prensa y los expertos predecían una ola roja, no se ha producido”, declaró el mandatario.

Biden, confiado por el resultado no tan adverso, se animó a revelar que tiene toda la intención de presentarse a la reelección presidencial en 2024. Pero más allá de su vocación política –él mismo lo declaró–, se postulará para evitar que Trump vuelva a la Casa Blanca. Si bien el presidente tuvo una pequeña victoria, el exmandatario republicano también, pero se ve muy debilitado.

Si Biden estaba animado después de las elecciones, Trump lo estuvo antes de los comicios. El expresidente recorrió el país, impulsó candidatos de su gusto, dio entrevistas en las que aseguraba que su partido iba a recuperar con amplia diferencia ambas cámaras, además de ser ambiguo, pero casi confirmando que también se presentará en 2024.

Los republicanos ganaron en la Cámara de Representantes y controlarán una parte del Congreso. No obstante, los escaños que esperaban fueron muchos menos para considerar que la crisis de los demócratas y la añoranza al gobierno Trump estuviera en auge. Aunque tendrán el control de la cámara baja, será por un par de escaños.

“Si bien en cierto modo las elecciones de ayer fueron algo decepcionantes, desde mi perspectiva personal fue una gran victoria”, dijo Trump este miércoles en su plataforma Truth Social. Con la baja popularidad de Biden y la situación económica del país, muchas miradas se posaron sobre el expresidente, ya que se asumía un triunfo fácil para los republicanos en los comicios. Pero su figura polariza tanto que no es suficiente para dar el impulso necesario.

Es tal la situación de Trump que incluso varios de sus partidarios ya piden que se pase la página del expresidente y se les dé espacio a nuevas figuras. Por ejemplo, el representante republicano Adam Kinzinger tuiteó que el Partido Republicano “debería expulsar a la familia Trump de su futuro léxico”.