Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 2/5/2006 12:00:00 AM

Los 'héroes' que no se han reinsertado

A raíz del rechazo de Juan Manuel Santos y de Germán Vargas a las congresistas Eleonora Pineda y Rocío Arias, Claudia López se pregunta hasta cuándo seguiremos con esta farsa de cinismo colectivo.

Los 'héroes' que no se han reinsertado, Edición 1240, Sección On Line Los 'héroes' que no se han reinsertado
án Vargas se volvieron notarios de la moral política. Que los frentes paras se "reinsertan" rebautizados como "Héroes": de Tolova, de Granada, etc. Y que las "pobrecitas" Eleonora y Rocío están "estigmatizadas" por ser "amigas del proceso de paz". Hasta cuándo seguiremos con esta farsa de cinismo colectivo. Lo que falta es que el "proceso de paz" en vez de tapar, tapar y tapar, reconozca los hechos y las consecuencias del conflicto armado interno, sin eufemismos. Que la reinserción sea completa, es decir, que incluya a los políticos y los financiadores del fenómeno paramilitar en Colombia. Y que la militar cumpla al menos con el requisito, un hombre con un arma, y no que nos digan, como hasta ahora, que ¡cerca de la mitad de los reinsertados enfrentaban a la guerrilla con radio y cachucha!

Empecemos por dejarnos de eufemismos y, de paso, de cinismos. Ni Rocío, ni Eleonora, ni muchos otros políticos que están pasando de agache bajo sus faldas están estigmatizados. Ni son "perseguidos" por conocer a unos paras, ni por haber visitado Santa Fe de Ralito, ni mucho menos por ser amigos del proceso de paz. Ellos pueden ser amigos de lo que quieran y su vida privada es privada y nos tiene sin cuidado. Están en la picota porque su elección y su influencia política coinciden, y por eso se puede deber, en parte, a la toma previa a sangre, coca y fuego de sus regiones, por parte de los paramilitares, y a presuntos acuerdos políticos establecidos con ellos en los procesos electorales.

Basado en las estadísticas del Observatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia, se observa que entre 1998 y el 2000-2001 en los mismos Departamentos donde se presentaron votaciones atípicas para Congreso y mandatarios locales, en las que un candidato arrasó en promedio con el 70% de los votos en un municipio, se incrementaron las masacres en 140% y las presuntamente cometidas por los paramilitares en 664%. Los homicidios crecieron en 33% y se registran homicidios selectivos, es decir aquellos que superan el doble del promedio nacional, en 52 municipios en 1998 creciendo hasta 63 municipios en el 2002. Es decir, la consolidación política atípica del 2002 y 2003 en los Departamentos de la Costa Atlántica, en particular, César, Magdalena, Córdoba y Sucre, y otros como los Santanderes, Antioquia y zonas de Boyacá estuvo precedida por una ola de matanzas e intimidación ocurrida entre 1998  y el 2001. (án Vargas se volvieron notarios de la moral política. Que los frentes paras se "reinsertan" rebautizados como "Héroes": de Tolova, de Granada, etc. Y que las "pobrecitas" Eleonora y Rocío están "estigmatizadas" por ser "amigas del proceso de paz". Hasta cuándo seguiremos con esta farsa de cinismo colectivo. Lo que falta es que el "proceso de paz" en vez de tapar, tapar y tapar, reconozca los hechos y las consecuencias del conflicto armado interno, sin eufemismos. Que la reinserción sea completa, es decir, que incluya a los políticos y los financiadores del fenómeno paramilitar en Colombia. Y que la militar cumpla al menos con el requisito, un hombre con un arma, y no que nos digan, como hasta ahora, que ¡cerca de la mitad de los reinsertados enfrentaban a la guerrilla con radio y cachucha!

Empecemos por dejarnos de eufemismos y, de paso, de cinismos. Ni Rocío, ni Eleonora, ni muchos otros políticos que están pasando de agache bajo sus faldas están estigmatizados. Ni son "perseguidos" por conocer a unos paras, ni por haber visitado Santa Fe de Ralito, ni mucho menos por ser amigos del proceso de paz. Ellos pueden ser amigos de lo que quieran y su vida privada es privada y nos tiene sin cuidado. Están en la picota porque su elección y su influencia política coinciden, y por eso se puede deber, en parte, a la toma previa a sangre, coca y fuego de sus regiones, por parte de los paramilitares, y a presuntos acuerdos políticos establecidos con ellos en los procesos electorales.

Basado en las estadísticas del Observatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia, se observa que entre 1998 y el 2000-2001 en los mismos Departamentos donde se presentaron votaciones atípicas para Congreso y mandatarios locales, en las que un candidato arrasó en promedio con el 70% de los votos en un municipio, se incrementaron las masacres en 140% y las presuntamente cometidas por los paramilitares en 664%. Los homicidios crecieron en 33% y se registran homicidios selectivos, es decir aquellos que superan el doble del promedio nacional, en 52 municipios en 1998 creciendo hasta 63 municipios en el 2002. Es decir, la consolidación política atípica del 2002 y 2003 en los Departamentos de la Costa Atlántica, en particular, César, Magdalena, Córdoba y Sucre, y otros como los Santanderes, Antioquia y zonas de Boyacá estuvo precedida por una ola de matanzas e intimidación ocurrida entre 1998  y el 2001. (Ver presentaciones adjuntas)

Un análisis de las elecciones de Congreso en el 2002, con base en la información de la Registraduría Nacional, parece indicar la conformación de distritos electorales, ilegales por supuesto, en los que se promovió una pareja de candidatos, uno para la Cámara y otro para el Senado, que arrasaron en los distritos que pareciera haberles correspondido. El caso del Magdalena es el más atípico, pero el patrón se repite en los demás departamentos ya mencionados. Al menos 20 congresistas encajan en ese patrón.

En conclusión, la consolidación política no se hizo impartiendo amables consejos para que la gente decidiera "libremente" como cínicamente lo afirmó Mancuso ante la Corte y los medios. El consejo no se dio a las buenas. No desalojaron a la guerrilla, como lo proclaman orgullosamente, con discursos y palomas, sino equiparando su demencial barbarie. El patrón que parece repetirse es el de entrar con

VIDEOS MÁS VISTOS

  • Se cumplen 30 años del Concierto de Conciertos

    close
  • La respuestas a la tala de árboles

    close
  • Hay que aprender a comer

    close
  • 30 años del concierto de conciertos: la noche que todos maduramos

    close
  • Rodrigo Pardo analiza la encuesta de Invamer

    close
MÁS VIDEOS

EDICIÓN 1896

PORTADA

El dosier secreto de las Farc

SEMANA revela explosivos detalles del más completo informe realizado sobre la historia, finanzas y los crímenes de la desmovilizada organización guerrillera.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1898

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.