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Héctor Olimpo Espinosa, gobernador de Sucre.
El gobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa. | Foto: Gobernación de Sucre

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“A Petro y a Danilo Rueda una respetuosa sugerencia, no se dejen ver la cara e impongan la seguridad”: gobernador Héctor O. Espinosa

En diálogo con SEMANA, el mandatario de Sucre dijo que cree en la ‘paz total’ e hizo una cruda radiografía de lo que vive el país actualmente en materia de seguridad.

El gobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa, se llenó de motivos para hablar sin rodeos sobre la seguridad del país y de su departamento, agobiado en los últimos meses por el crecimiento del Clan del Golfo.

En diálogo con SEMANA, el mandatario no dejó títere con cabeza. Dijo que lo ocurrido esta semana en Tibú, Norte de Santander, donde el ELN protagonizó una acción terrorista contra un carro de la Policía que le costó la vida a tres uniformados y una mujer civil y varias personas resultaron heridas, “confirma una vez más que no hay ni sinceridad, ni intención, ni voluntad política del ELN”.

Ante lo ocurrido durante la semana, Espinosa hizo “una comedida y respetuosa sugerencia” al presidente Gustavo Petro, a su comisionado de paz, Danilo Rueda, y al equipo negociador, “a que no se dejen ver la cara, y que impongan con firmeza, la seguridad, el bienestar y los intereses de todos los colombianos”.

 Héctor Olimpo Espinosa, gobernador de Sucre, está esperando una reunión con el presidente Gustavo Petro.
Héctor Olimpo Espinosa, gobernador de Sucre, dice que Gustavo Petro tiene buenas intenciones, pero los grupos armados se aprovechan. | Foto: GUILLERMO TORRES

Espinosa dijo que el flagelo de la droga es que el tiene con vida a los grupos armados y lo que difícilmente los llevará a expresar verdaderas intenciones de paz.

“El galimatías de la lucha contra las drogas del Estado colombiano, la falta de coherencia y de claridad hace que sea muy difícil que los alcaldes, los gobernadores, la Policía, el Ejército, la Fiscalía ofrezcan resultados. Dejamos de fumigar cultivos ilícitos como Estado, nos llenamos de coca haciéndole un daño social, institucional y ambiental al país, pero tampoco la legalizamos. Yo digo: o legalizamos o fumigamos. Lo único que demostró que tiene eficacia en la lucha contra este flagelo es la fumigación, pero ni legalizan ni fumigan”, afirmó.

En otras palabras, dijo “que legalicen o fumiguen, pero como estamos, eso le está haciendo mucho daño al país. Dicen que van a cambiar el enfoque y quieren legalizar. Si lo van a hacer, que lo hagan, pero mientras que sea ilegal se debe fumigar porque es lo único que ha demostrado eficacia en la lucha contra ese flagelo”.

El mandatario rechazó este ataque.
El mandatario rechazó este ataque. | Foto: Montaje SEMANA

“Creo que el ser humano siente alguna intención de paz. Lo que sucede es que los incentivos a la criminalidad son muy grandes. Por eso es muy difícil construirla. Mientras Colombia esté nadando en coca y ese negocio sea tan rentable, esos grupos no se van a desmovilizar ni a someter. ¿Quién queda manejando ese negocio? ¿Quién controla las rutas, la producción y la distribución? Hasta que no se combata ese tema de la droga de forma distinta es difícil. El gobierno ha dicho que habrá un cambio de enfoque. ¿Cuál? Mientras se da hay que combatirlos con mucha determinación. En los últimos años lo que hemos venido haciendo como Estado ha sido un fracaso. Ahí tiene cinco, seis veces más hectáreas de coca”, argumentó.

TIBÚ
La coca, el principal problema para negociar la paz, según el gobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana. | Foto: Juan Carlos Sierra

Informó que en Sucre, su departamento, la situación de seguridad va mal.

“Se han duplicado los homicidios en comparación con el año pasado, pero también hay problemas tremendos de extorsión. En el 2008, el departamento tuvo 95 homicidios. El año donde más se registraron asesinatos fue en 2021 (con 223 muertes) y este año ya reportamos 142. La seguridad va mal por el problema de las drogas y la juventud, estamos inundados de droga, de narcotráfico. Pasamos de 50.000 hectáreas de coca a casi 300.000 en Colombia y de una cosecha de coca al año a 4,5″.

Eso traduce en que “tenemos unas 24 veces más de producción que en 2010. La situación es bastante preocupante por el crecimiento de las bandas criminales y la estrategia no es la adecuada, es insuficiente. Esto depende más de los gobiernos nacionales que locales, pero no puedo eximir mi responsabilidad. Hay cosas que se nos escapan con las manos”, dijo.

Por eso, cree necesario que el gobierno decida qué camino tomará frente a la coca: si la legaliza o la fumiga.