Horas después de que el presidente Gustavo Petro firmara el decreto de emergencia económica que lo llevará a implementar nuevos impuestos y el recaudo de 16,3 billones de pesos que necesita para el cierre de su administración, crece la especulación sobre cuáles serían sus verdaderas intenciones.
Petro ha argumentado el decreto mirando con espejo retrovisor e insistiendo en que Colombia tiene un déficit económico. Señaló a los gobiernos de Juan Manuel Santos e Iván Duque, en medio de la pandemia por covid-19, y lanzó fuertes cuestionamientos contra el Banco de la República, a quien llamó “opositor” a su Gobierno.

El exministro de Educación, Alejandro Gaviria, quien conoce como pocos a Gustavo Petro —incluso escribió un libro titulado La explosión controlada—, afirmó que el decreto de emergencia económica “es inconstitucional”.
“Los argumentos son contradictorios y peligrosos. El Gobierno dice que los problemas fiscales son estructurales y simultáneamente que son imprevisibles. Esto no tiene sentido”, afirmó.

Añadió: “Es una amenaza al orden institucional y a la democracia liberal. Expedir un decreto de emergencia con el argumento de que el Congreso no aprobó una reforma es un antecedente peligroso. Si se permite, implicaría reducir al Congreso a la irrelevancia”.
El presidente Gustavo Petro “lo sabe”, dijo Gaviria, quien explicó a renglón seguido la estrategia del jefe de Estado: “Intenta poner al país en contra de las instituciones. Está amenazando el orden institucional para hacer política. La Corte Constitucional debe tumbarlo cuanto antes”.
Petro ha insistido en argumentar su decreto al afirmar que la deuda actual en Colombia “es insostenible”.

A su juicio, el país enfrenta “un déficit primario en las finanzas públicas desde el gobierno de Santos, pero solo en este gobierno el Banco de la República decidió poner la tasa de interés real por encima de la tasa de creciente real de la economía; así intentó detener el crecimiento económico con una tesis falsa sobre las causas de la inflación, que en mi gobierno decreció sustancialmente”.
También habló de la deuda en el gobierno de Iván Duque y se refirió al Banco de la República, que, según Petro, “se comportó no como banca central independiente, sino como oposición”.
“Las condiciones de la emergencia por este hecho son evidentes, y si la Corte Constitucional decide derribar también el decreto, entonces la tasa de riesgo país será más grande y la insostenibilidad de la deuda se hará presente con una crisis económica grave”, explicó Petro.
Según él, “no es amenaza, sino simple economía de primer semestre. El decreto de emergencia en materia tributaria se basará en los mismos criterios que las comisiones económicas del Congreso rechazan. Los nuevos recursos solo deben salir de los megarricos que han sido los beneficiarios de la política económica. Es una devolución pequeña de los grandes beneficios obtenidos a la sociedad”.
En la mañana de este martes, 23 de diciembre, los nueve magistrados de la Corte Constitucional decidirán, en medio de la vacancia judicial, si suspenden sus vacaciones para examinar el alcance de este decreto.
