El presidente Gustavo Petro no deja de sorprender en sus discursos públicos.
Este martes, 27 de enero, cuando el jefe de Estado acordó con el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, revivir el Hospital San Juan de Dios, ubicado en la capital del país, Petro pronunció unas palabras que generaron polémica. Se refirió a su intimidad.
“No me interesa qué hizo el señor Donald Trump en la cama. Ni le preguntaré. A ningún periodista chismoso le debe interesar qué hago yo en la cama. Hago cosas muy buenas y pienso. Y pienso. Y nadie se olvidará de mí porque seré inolvidable. Alguien contará. Yo no lo cuento”, afirmó.

A su juicio, “el poder no se puede meter en la cama íntima porque muere la libertad en el mundo inmediatamente y nos convertimos automáticamente en esclavos y esclavas y conmigo no se hará, así se mueran de la curiosidad de qué hago, pero no les cuento. Pienso. Creo que genero mis mejores ideas. Por eso, mis trinos más famosos se hacen cuando no duermo”, dijo. Y sonrió.
El presidente también reveló su táctica para conquistar a las mujeres.
Dijo que los hombres inteligentes suelen ser más admirados por las mujeres, independientemente de su físico. “Los hombres inteligentes siempre son amados por las mujeres, no importa cómo sea su cuerpo”.
Después habló de Jesús y dijo que él cree que el hijo de Dios “hizo el amor. Sí. A lo mejor con María Magdalena, porque un hombre así, sin amor, no podía existir. La mujer lo apoyó hasta el último momento. Él no murió como Simón Bolívar, falleció rodeado de las mujeres que lo amaban y eran muchas”.

Los hombres inteligentes, añadió Petro: “Siempre son amados por las mujeres, no importa cómo sea su cuerpo. Y eso es lo que han olvidado los mastodontes de músculo y sin cerebro, que siempre un flacucho les ganará, porque es inteligente y sabe bailar. Y nosotros los colombianos sabemos cómo se conquistan las mujeres, que es bailando y hablando. Lo que va a quedar es que las europeas no son tan bonitas. Lo que pasa es que las europeas no son tan bonitas. Las europeas sí se llevan a los colombianos, pero los hombres vuelven a las mujeres latinas, que son mucho más hermosas. Eso lo sabe el mundo, pero no me meto en esos problemas”.

Petro también exaltó a las profesionales de la salud, pero sus palabras no cayeron bien. A algunas las calificó como “antiguas y maltrechas”, opinó.
