Política
Petro defiende la “elegancia” de embajadas colombianas en el “mundo árabe” y el decreto que levanta requisitos para ser embajador
El presidente se refirió este domingo al escándalo que genera el borrador de un decreto que busca modificar los requisitos para ser embajador en Colombia.
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El presidente Gustavo Petro respondió las críticas que ha generado el borrador de un decreto con el que el Ministerio de Relaciones Exteriores pretende modificar los requisitos que deben cumplir los funcionarios para desempeñarse como embajadores de Colombia.
La medida ha sido reprochada ampliamente por especialistas en la materia, pues el Ejecutivo aspira a que las únicas exigencias sean ser nacional colombiano por nacimiento en ejercicio de su ciudadanía y tener más de veinticinco años.
Es decir, ya no se considerará la formación académica ni la experiencia profesional para acceder a estos cargos. Frente a este escenario, el Gobierno nacional ha defendido el cambio que promueve en la política exterior.
El primer mandatario aseguró este domingo que “no se trata de censurar blanquitos o hijos de las mal llamadas ‘familias de bien’, sino de abrir la carrera diplomática y sus cargos a toda la población colombiana”.
Él afirmó que si en algún lugar administrativo se “respira el olor rancio de una aristocracia falsa, que en realidad oligarquía, es en el servicio diplomático”.

Gustavo Petro profundizó sus críticas hacia los funcionarios de la Cancillería: “Con excepciones honrosas, nuestro servicio diplomático ha sido perezoso, centrado en la vieja visión de la guerra fría, racista y descuidado de las comunidades de colombianos en el exterior, no estudia el mundo contemporáneo y sus conflictos, y no está acostumbrado a que Colombia busque puestos de vanguardia mundial”.
Para el presidente, ellos se sentirían cómodos “con los políticos que ven las embajadas como lugares de descanso y lujo”, por lo que debería cambiar:
“Colombia es el corazón del mundo y debe comprender toda la diversidad humana y comportarse como es: el país de la belleza y el corazón del mundo abierto a todas las culturas de la tierra, por eso toda su diversidad, de las más ricas del mundo, deben expresarse en su sistema diplomático”.
Su propuesta es que las embajadas y consulados de Colombia deben ser espacios de unión y articulación de la humanidad, “empezando por nuestra civilización Latinoamérica y caribeña”.
Petro también citó las críticas que ha recibido de algunos sectores políticos por los lujos que tendrían embajadas en Medio Oriente: “Nos criticaba una parlamentaria de la oposición porque las nuevas embajadas abiertas en el mundo árabe son lujosas. No entendió. No es lujo, es la belleza de Colombia traída a arquitecturas de otros pueblos, para que nuestros compatriotas sean atendidos como se merecen. Lo que teníamos era lujo para las residencias de embajadores y pocilgas para la atención de colombianos”.


