La Universidad de Antioquia puso en marcha la fabricación del primer lote industrial de cloroquina producido por una universidad pública en Colombia.
El proyecto busca fortalecer la soberanía farmacéutica del país y garantizar el acceso a medicamentos esenciales para enfermedades como la malaria y el VIH.

Un paso histórico en la salud colombiana
La Universidad de Antioquia dio un paso histórico para la salud pública colombiana al iniciar la fabricación del primer lote industrial de cloroquina, medicamento utilizado para tratar la malaria.
Es la primera vez que una universidad pública del país produce un fármaco de este tipo con autorización sanitaria oficial.
La producción se realiza en la Planta de Producción de Medicamentos Escenciales de la Universidad, adscrita a la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y Alimentarias.
Actualmente, esta es la única planta pública universitaria en Colombia con certificación del Invima para fabricar medicamentos a escala industrial.
El primer lote contempla 1,2 millones de tabletas de cloroquina destinadas al tratamiento de la malaria, enfermedad que sigue afectando a miles de personas en regiones vulnerables del país como el Pacífico, la Amazonía y la Orinoquía.
Según datos citados por la universidad y el Ministerio de Salud, Colombia registra entre 50.000 y 100.000 casos anuales.
La distribución del medicamento se realizará mediante la Organización Panamericana de la Salud, entidad que servirá como canal de compra para garantizar el abastecimiento tanto en Colombia como en otros países de América Latina.
La primera entrega está prevista para las próximas semanas.
La malaria continúa siendo una de las enfermedades tropicales más graves del planeta.
La Organización Mundial de la Salud reportó cerca de 263 millones de casos y más de 590.000 muertes en 2023, principalmente en África, aunque América Latina mantiene zonas activas de transmisión, incluida Colombia.
En el país, departamentos como Chocó, Nariño, Córdoba y Antioquia concentran buena parte de los contagios.
Las autoridades sanitarias han advertido que las poblaciones rurales y dispersas son las más afectadas por las dificultades de acceso a diagnóstico y tratamiento oportuno.
El proyecto forma parte de una estrategia de soberanía farmacéutica impulsada por la UdeA junto con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia.
El objetivo es reducir la dependencia de medicamentos importados y fortalecer la capacidad nacional de respuesta frente a enfermedades desatendidas.
La Organización Mundial de la Salud ha advertido en distintos informes sobre el riesgo global de desabastecimiento de medicamentos esenciales, especialmente en países de ingresos medios y bajos.

Además de la cloroquina, la universidad trabaja en el desarrollo de otros medicamentos estratégicos como benznidazol, niclosamida y praziquantel, destinados al tratamiento de enfermedades parasitarias y tropicales.
Algunos de estos ya avanzan en fases regulatorias ante el Invima.
Uno de los proyectos más ambiciosos es el desarrollo de un medicamento para tratar el VIH.
La universidad confirmó que trabaja en un dolutegravir triconjugado, antirretroviral utilizado en terapias de control del virus.
La meta institucional es obtener el registro sanitario e iniciar la producción industrial durante 2026.
Expertos consideran que este avance representa un precedente para América Latina, donde la producción farmacéutica suele estar concentrada en empresas privadas multinacionales.
El modelo impulsado por la Universidad de Antioquia combina investigación académica, producción pública y enfoque social.
La eventual fabricación nacional de medicamentos para VIH también podría tener un impacto económico importante para el sistema de salud colombiano.
Los tratamientos antirretrovirales representan uno de los mayores costos en la atención de pacientes con el virus.

La iniciativa posiciona a la Universidad de Antioquia como uno de los principales referentes científicos y farmacéuticos del país.
Así, Colombia busca fortalecer su capacidad de producción local de medicamentos esenciales y reducir la dependencia del mercado internacional.
