“Seis de cada diez mujeres en cargos de liderazgo dicen sentirse agotadas y, aun así, creen que no están haciendo lo suficiente”, advierte. Tras 20 años de trayectoria corporativa en gigantes como KPMG, Grupo Aval, Citi y Deloitte, ocupando posiciones ejecutivas y liderando equipos en contextos de transformación y presión, se hizo una pregunta: “¿Qué estoy sacrificando por estar aquí?”.
La respuesta define el corazón de su proyecto: ayudar a otras mujeres a elevar su efectividad y producir resultados sin que la sobrecarga sea el costo de su éxito. Así creó una plataforma enfocada en el desarrollo del liderazgo de las mujeres mediante programas, coaching ejecutivo y asesoría.
Mientras en el mundo empresarial todavía se celebra la autoexigencia, ella comenzó a cuestionarla. “El éxito lo define la forma en que vives tu vida, la paz con la que te levantas, las personas con las que te rodeas”, señala esta contadora pública de la Universidad Santa María de Venezuela, con título convalidado por la Universidad Javeriana.
Desde su rol como coach ejecutiva, cuestiona los sesgos que llevan a las mujeres “a demostrar más” que los hombres para crecer en una organización. Aquella vocación de cuidar y acompañar encontró su lugar en el desarrollo de líderes, y hoy acompaña a ejecutivas en la región en el proceso de ejercer autoridad e influencia. “Esa capacidad de servicio, de ayudar a otros, de poder impactarlos de manera positiva, tiene un espacio muy importante en mi definición de éxito”.