Tendencias
Contaminación en el aire de Bogotá
Foto Guillermo Torres Reina
Algunas estaciones de medición en la ciudad han detectado un aumento en el nivel de material particulado suspendido en el aire. - Foto: Guillermo Torres Reina / Semana

medio ambiente

¿Bogotá podría declarar una nueva emergencia ambiental? Distrito responde

Pese al inicio de operación del pico y placa extendido, los niveles de material particulado suspendido en el aire de la ciudad son preocupantes.

La última vez que Bogotá declaró la emergencia ambiental por contaminación del aire en la ciudad ocurrió en febrero y marzo de 2020. En aquel entonces, el distrito implementó medidas como el pico y placa ambiental -el cual cobijó también a las motos, por ejemplo-, así como algunas restricciones para el sector industrial.

La Secretaría de Ambiente de Bogotá manifestó que, debido a incendios forestales que se han presentado durante los últimos días en varias regiones del país y en parte de Venezuela, la calidad del aire de Bogotá y otras ciudades se podría ver afectada. En consecuencia, el distrito está monitoreando la concentración de contaminantes y los diferentes factores meteorológicos que puedan generar el transporte de biomasa a la ciudad.

“Los primeros meses del año en Bogotá, usualmente, tenemos condiciones más complicadas en términos de calidad del aire. En primer lugar, por las condiciones meteorológicas, las bajas temperaturas en las mañana y altas temperaturas a lo largo del resto del día causan que el material contaminante se quede sobre la ciudad. Además, estamos en nuestra etapa de menos lluvias en las que hay más incendios forestales dentro y fuera de Bogotá y ese es el segundo factor que puede afectar la calidad del aire en estos días”, indicó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.

Al respecto, la Secretaría de Ambiente hizo un llamado a los bogotanos para que tomen acciones dirigidas a la prevención de incendios forestales, como no arrojar colillas de cigarrillos, otros residuos y no realizar fogatas ni quemas de basuras en las zonas rurales o áreas con vegetación.

“Estos primeros meses del año, con este sol en Bogotá y esos cielos azules, también nos traen riesgo de incendios forestales. Nuestros árboles, nuestros bosques están particularmente secos en esta temporada en la que llueve menos, por eso, siempre le recordamos a la ciudadanía que no se deben hacer fogatas, no se debe dejar basura y, por supuesto, no se deben hacer quemas de basura de ninguna índole”, dijo la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.

De acuerdo con datos del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, en lo que va corrido de 2022 se han presentado once incendios forestales que han afectado cerca de 45 hectáreas (ha); en 2021 se presentaron tres incendios que afectaron 5,32 ha; y en 2020 fueron 17 incendios que afectaron 81,11 ha. Las localidades que más se han visto afectadas en los últimos años son Bosa, Sumapaz, Usme y Usaquén.

El panorama local en Bogotá no es ajeno a lo que pasa en el resto de la región. Según los reportes de la agencia espacial estadounidense Nasa, hay alrededor de 1.865 puntos calientes activos en el norte de Suramérica, sobre todo, en los llanos colombovenezolanos.

Mapa focos calientes
Mapa focos calientes en Colombia y el norte de Sudamérica. - Foto: Firms.modaps-NASA - Compartida por la Secretaría de Ambiente de Bogotá

Estamos viendo, no solamente en Colombia, en la Sabana de Bogotá, sino en la región en general, un enorme número de puntos calientes e incendios forestales, lo que están empezando a registrar nuestros equipos es el humo, el material particulado que proviene de esos incendios y afecta la calidad del aire en la ciudad”, agregó Urrutia.

Precisamente, el pasado 31 de enero, el Cuerpo de Bomberos de Bogotá realizó un sobrevuelo en la zona afectada por un incendio forestal en Sumapaz. Luego, el trabajo se centró en identificar los daños que sufrió la reserva a causa de la conflagración.

Así mismo, la Secretaría de Ambiente también señaló que se han presentado heladas en la madrugada e inversiones térmicas en la sabana de Bogotá. “Estos fenómenos y condiciones meteorológicas dificultan el movimiento del aire en la ciudad, haciendo que las emisiones generadas localmente queden atrapadas por más tiempo, generando mayores niveles de concentración de contaminantes a baja altura”, detalló en un comunicado.

Calidad del aire en lo que va de 2022

La Secretaría de Ambiente expresó que las acciones ciudadanas implementadas, como respuesta al pico y placa extendido, junto con las condiciones meteorológicas (vientos, humedad y precipitaciones) han mostrado una disminución en la concentración de contaminantes.

“El comportamiento de las concentraciones registradas por las estaciones de calidad del aire durante los últimos cinco años es similar y sus diferencias están asociadas a la influencia de factores meteorológicos”.

Respecto a los efectos del pico y placa extendido, destaca la reducción en la congestión vehicular, así como el aumento en el uso del carro compartido, además, ha incrementado en 8 % en hora valle la velocidad promedio. Este detalle representa una reducción en la práctica de acelerar y frenar, lo que a su vez disminuye las emisiones de los vehículos.

La calidad del aire, especialmente durante los primeros meses del año, también se ve afectada por un fenómeno conocido como inversión térmica, el cual se presenta cuando la temperatura en las capas superiores de la atmósfera es mayor a la que se registra en la superficie.

“Por esta razón, bajo condiciones y épocas específicas, en Bogotá se presenta este fenómeno que evita que la contaminación salga, formando la conocida popularmente ‘nata de contaminación’”, sostuvo la Secretaría de Ambiente en su comunicado.

¿Hay riesgo de una nueva emergencia ambiental en Bogotá?

Según manifestó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia, las alertas comenzaron a activarse desde el pasado fin de semana, cuando las estaciones de emisiones en la ciudad comenzaron a registrar mayores niveles de material particulado. De hecho, el sábado 30 de enero, un incendio en la localidad de Ciudad Bolívar acabó con la vida de un menor y dejó múltiples afectaciones materiales.

Para el fin de semana, los indicadores en las estaciones de las estaciones de Kennedy y Fontibón pasaron de color amarillo (moderado) a naranja (regular), manifestando un aumento notable de material particulado suspendido en el aire de la ciudad.

En ese sentido, Urrutia explicó que Bogotá cuenta con un sistema de modelación sofisticado sobre los factores que afectan la calidad del aire en la ciudad. “Lo que nos está diciendo el modelo en este momento es que de no cambiar las condiciones meteorológicas de manera notable en la próxima semana, será posible que tengamos que declarar una alerta ambiental”, advirtió la funcionaria.

“Nuestras respuestas a las alertas ambientales pueden cambiar de acuerdo a los orígenes que estamos detectando. En este momento, todavía no estamos en alerta ni hemos tomado decisiones sobre qué condiciones restrictivas o qué recomendaciones le haremos a la ciudadanía, pero el modelo sí nos indica que en los próximos días podemos tener una alerta ambiental”, agregó.