Cultura

Yo soy Colombia, el proyecto audiovisual que le apuesta al orgullo en tiempos de polarización

El proyecto de la directora audiovisual y psicóloga Luz Piedad Herrera, Lupi, reúne testimonios de líderes, emprendedores y portadores de tradición para despertar el sentido de pertenencia en medio de una percepción de polarización y desarraigo.

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11 de junio de 2026 a las 12:14 p. m.
Luz Piedad 'Lupi' Herrera y Juliana 'Julita' Barreto en el programa de 'Ejemplares' del programa 'Yo Soy Colombia'
Luz Piedad 'Lupi' Herrera y Juliana 'Julita' Barreto en el programa de 'Ejemplares' del programa 'Yo Soy Colombia' Foto: Cortesía de Luz Piedad Herrera/ A.P.I

Cuando Luz Piedad, Lupi, Herrera se contactó con Julita Barreto para invitarla a participar en Yo soy Colombia, la conversación no tardó en convertirse en lo que el proyecto promete desde su nombre: un testimonio sin filtros sobre el país que se construye desde todos los sectores. “Colombia es la mamá que se levanta a las 3 de la mañana a hacer almuerzos para sus chiquitos, los lleva al colegio, estudia, trabaja y vuelve”, dice Barreto, abogada, conferencista, ‘extiburona’ de Shark Tank, mentora de emprendedores, presidenta de la Junta de la Asociación de Emprendedores de Colombia y miembro del Círculo de Mujeres Semana Dinero.

Esa imagen concreta resume la apuesta de Yo soy Colombia: una plataforma de contenidos que desde febrero del 2025 documenta historias de colombianos que, desde sus territorios y oficios, son “ejemplares”. No “héroes” —aclara Herrera— “porque los héroes decepcionan. Ejemplares, porque lo que una persona ya ha hecho no se le puede quitar”.

Herrera es psicóloga y directora de cine y televisión. Trabajó once años en Unicef, donde estuvo en el Mandato de los Niños por la Paz y en la campaña No más. Luego dirigió el Programa Nacional contra Minas Antipersonal, donde se destruyeron 18.000 minas almacenadas y se montaron los primeros pelotones de desminado, y después Colombia Joven, la política pública de juventud del país. Hoy dirige su productora, Los 5 de la Quinta, desde donde nació Yo soy Colombia como una campaña de movilización social. “Ante tanto ruido, tanta confrontación y tanta polarización nació la pregunta: ¿por qué no sentirnos orgullosos de ese país maravilloso que tenemos?”, pregunta que va acompañada de la consigna: “No se puede amar lo que no se conoce, y no se puede defender lo que no se ama. Por eso Yo soy Colombia”.

Luz Piedad Herrera, Lupi, en reportería en medio de temporada de migración de Flamingos en La Guajira
Luz Piedad Herrera, Lupi, en reportería en medio de temporada de migración de Flamingos en La Guajira Foto: Luz Piedad 'Lupi' Herrera/ A.P.I

El proyecto se articula en tres ejes. El primero son esas personas ejemplares, quienes rescatan bosques, construyen solidaridad desde el emprendimiento y las labores comunitarias o movilizadoras para las comunidades desde el arte. El segundo es la gastronomía, “no queremos recrear tutoriales de cocina sino generar un archivo de memoria: dime de dónde eres y te diré qué comes. Porque detrás de cada receta, hay una historia de diversidad. En la cocina colombiana conviven cuatro fuegos, el afro, el indígena, el español y el de medio oriente, muchas veces tan fusionados que ya nadie recuerda de dónde viene cada uno”.

El tercer eje es el patrimonio, presentado bajo el concepto de la “nueva bolsa de valores”: resignificar términos económicos para hablar de la riqueza cultural, intelectual y espiritual del país. “Colombia se ha enseñado a valorar la riqueza económica, pero las otras riquezas, la cultural, la intelectual y la espiritual, han perdido valor y recuperarlas es muy importante”, señala Herrera. En esa bolsa caben Chiribiquete, Caño Cristales, las tradiciones indígenas y campesinas, las plantas sagradas y un potencial de turismo espiritual que, según ella, el país todavía no ha sabido aprovechar del todo.

Cada mes, el proyecto publica 22 contenidos, tres microdocumentales y piezas para una estrategia transmedia, distribuidos en sus redes sociales (Tiktok, Instagram, Facebook, LinkedIn, YouTube y X) y el sitio yosoycolombia.com.co. El primer mes abordó tres regiones: Amazonas, Risaralda y Santander.

El ADN del emprendedor colombiano

Entre las voces que han participado y también son miembros del Círculo de Mujeres Semana Dinero están Carolina Angarita, conferencista y consultora, exdirectora de Discovery Networks en Colombia y exgerente general de Google en el país, y Sandra Suárez, exministra de Ambiente y exCEO del Grupo Semana, fundadora y presidenta del Círculo de Mujeres. Las tres forman parte de esa comunidad como “colombianas ejemplares”.

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¿Cómo le ayudo?

Para Barreto, que lleva años recorriendo territorios como mentora y que en el canal de YouTube conduce Mi jefe es un niño —una serie sobre emprendimiento infantil y juvenil—, el emprendimiento colombiano no es un fenómeno urbano ni exclusivo de quienes tienen capital. “El emprendimiento existe en todo el territorio. No tiene nada que ver con dónde naciste, dónde estudiaste o cuánto dinero tienes en el bolsillo”, dice. “Como una comunidad de mujeres indígenas cabezas de familia en el Putumayo con emprendimientos gastronómicos basados en recetas ancestrales cocinadas en estufas de leña. No podemos abandonar nuestras artesanías y costumbres, porque eso es riqueza pura”.

Lo que hace especial al emprendedor colombiano, según Barreto, no es solo la inventiva sino la personalidad. “La gente se muere por trabajar con colombianos porque primero nos fascina trabajar y segundo, a pesar de las circunstancias, siempre le vemos las cosas buenas a lo que está pasando”. Eso, combinado con una cultura de servicio y resolución define lo que ella llama el ADN colombiano: “Acá resolvemos diciendo: ¿qué hay que hacer?, ¿cómo le ayudo?”.

Ese mismo espíritu lo ve en los niños que entrevista en su serie. “Lo que es divino de estos chiquitos es que no les da miedo equivocarse. Cuando tú les preguntas qué pasó, te dicen: “Me equivoqué un montón de veces”. ¿Y qué pasó? “Nada. Volví a empezar”. Lo que nos cuesta tanto a los adultos”.

Para Barreto, el valor del proyecto está en el momento en que aparece. “Hay tanto pesimismo, tanto dolor, tantas noticias desafortunadas. Ver que podemos voltear un poquito la cara y mostrar lo que realmente somos tiene un efecto que no es menor”. Lo que somos, según ella, incluye un cúmulo de lo que nos describe: “Tenemos una mezcla de culturas, de rostros, de geografías que hace que tengamos cosas que nadie tiene. Suena a cliché, pero dos océanos, cuatro fuegos en la cocina, una Amazonía entera. Si nosotros no defendemos eso, ¿quién más?”.