Especial Liderazgo Empresarial Femenino

Esta es la “receta” del éxito de Doña Rosa, uno de los restaurantes típicos más queridos en Antioquia y Barranquilla

El restaurante que Rosa Aideé Sánchez abrió para sacar adelante a sus hijos hoy es el sustento de 250 familias, tiene siete sedes y pronto se convertirá en hotel.

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24 de julio de 2026 a las 5:00 p. m.
De acuerdo con Rosa Aideé Sánchez, en la planta de producción "cuidamos con esmero la calidad de todo lo que vendemos, sin perder ese sabor casero que nos identifica desde el principio".
De acuerdo con Rosa Aideé Sánchez, en la planta de producción "cuidamos con esmero la calidad de todo lo que vendemos, sin perder ese sabor casero que nos identifica desde el principio". Foto: Diego Zuluaga

Hace 40 años usted comenzó con un pequeño negocio en Las Palmas. ¿Cómo ha sido ese salto a lo que es Doña Rosa hoy?

Rosa Aideé Sánchez: Algo que nunca voy a olvidar es que abrí mi negocio en Las Palmas casi al mismo tiempo que nació mi hijo menor. Los dos llegaron casi el mismo día y, de alguna manera, crecieron juntos: él y la empresa. Al principio había más ganas que plata. Hubo días en que no cuadraba la caja, jornadas de sol a sol sin saber si al día siguiente iba a alcanzar para seguir.

Con el tiempo entendí algo que hoy repito con orgullo: un sueño pequeño se convierte en empresa cuando uno no se rinde en los años difíciles. En estos 40 años hemos tenido aciertos y desaciertos. Hemos pasado momentos difíciles, pero entiendo que así es el camino real de cualquier empresa: no es una línea recta hacia arriba, es aprender a levantarse después de cada tropiezo.

Hoy somos siete sedes, con presencia en Antioquia y Barranquilla, y contamos con una planta de producción donde cuidamos con esmero la calidad de todo lo que vendemos, sin perder ese sabor casero que nos identifica desde el principio, siempre fieles a las prácticas de la cocina tradicional colombiana. Cada día seguimos buscando ser los mejores a la hora de servir a nuestros clientes. Doña Rosa es el resultado de mucho trabajo y de muchas personas que han creído en este sueño. Y cada vez que pienso en esos comienzos, recuerdo que no fue la suerte lo que nos trajo hasta aquí, fue no abandonar ese proyecto.

En una región donde la comida tradicional hace parte de la cultura, ¿qué valores han hecho que Asados Doña Rosa permanezca vigente?

R.A.S.: La verdad, aquí no hay ningún secreto raro. Es constancia y perseverancia, es no tener miedo a trabajar duro cada día por nuestra empresa y es servir a los demás. Nosotros no estamos simplemente vendiendo un plato de comida, estamos sirviendo a personas que llegan a nuestros negocios y se les atiende con humildad y con gusto. Cuarenta años atendiendo mesas me enseñaron que así es como se fideliza a un cliente, y esa fidelidad, día a día, fue la que nos trajo hasta donde estamos hoy.

Hoy Doña Rosa está en la mesa y la recordación de familias antioqueñas y de la Costa, lo cual me llena de orgullo. Lo primero que pienso es en agradecer a cada cliente que volvió, a cada persona que confió, porque sin ellos esta historia no existiría.

El Hotel Viento Verde tendrá certificación de sostenibilidad, pues será eficiente con el agua, la energía, el manejo de los residuos y otros cuidados con el ambiente.
El Hotel Viento Verde tendrá certificación de sostenibilidad, pues será eficiente con el agua, la energía, el manejo de los residuos y otros cuidados con el ambiente. Foto: Doña Rosa

Asados Doña Rosa genera más de 250 empleos…

R.A.S.: Yo tengo una gran familia, la familia Doña Rosa. Hoy son 250 familias, y son muchísimas más las que han pasado por aquí a lo largo de estos años. Cada delicioso plato que llega a la mesa ha pasado por las manos de alguien que se puso la camiseta para dar lo mejor de sí y ponerle ese toque que solo tiene Doña Rosa.

Yo siempre digo que este negocio no lo levanté sola, lo levantamos entre todos: el cocinero que llega desde la madrugada, el mesero que atiende con una sonrisa, la gente de producción que cuida cada detalle para que la calidad no falle nunca. Cada uno le ha puesto algo suyo a esta historia, y eso se nota en el plato.

He visto crecer a mucha gente dentro de esta empresa. He visto a muchachos que empezaron lavando platos y hoy son parte de la administración; he visto familias enteras trabajando aquí, generación tras generación. Eso para mí vale más que cualquier cifra. Sin esta familia yo no tendría nada que contar. Yo puse el sueño, pero ellos son los que lo sostienen todos los días con su gran esfuerzo.

Si pudiera enviar un mensaje a cada colaborador que ha pasado por Doña Rosa durante estas cuatro décadas, ¿qué le diría?

R.A.S.: Muchas gracias a todos. A los que están y a los que ya no, a los que estuvieron unos meses y a los que llevan media vida conmigo: ustedes son parte de este logro y lo van a ser siempre. Hicieron grande este nombre. Donde estén, un pedacito de esta casa también es suyo.

Por sus restaurantes han pasado desde camioneros y familias, hasta presidentes y artistas. ¿Qué siente al recordar esa diversidad de clientes?

R.A.S.: Por estas mesas han pasado millones de personas, y para mí, desde el camionero hasta el personaje más famoso, todos son igual de importantes y se les atiende de la misma manera. La buena comida no distingue a nadie.

Usted tiene una filosofía muy particular…

R.A.S.: El que entra por primera vez tiene que irse con ganas de volver, porque desde ese día ya es familia Doña Rosa. Aquí no hay clientes de primera ni de segunda; al que llega se le atiende como si fuera el único. Buena comida, buena cara y la mesa servida con cariño. Esa regla no ha cambiado desde el primer día.

¿Qué mensaje quisiera darles a los clientes que han hecho parte de esta historia?

R.A.S.: A ustedes les debo lo que soy. Son cuarenta años eligiéndonos, he visto generaciones pasar por nuestros restaurantes. Gracias por dejarnos ser parte de sus domingos, de su día a día y de sus celebraciones. Mientras ustedes se sigan sentando en nuestra mesa, aquí vamos a estar para tener el gusto de atenderlos.

Viento Verde ofrecerá la calidad y la atención que caracteriza a Doña Rosa.
Viento Verde ofrecerá la calidad y la atención que caracteriza a Doña Rosa. Foto: Doña Rosa

Después de consolidar una de las cadenas de comida tradicional más reconocidas de Antioquia, ¿por qué es el momento de dar un nuevo paso?

R.A.S.: Porque uno nunca termina de soñar. Ya sabemos recibir a la gente y hacerla sentir en casa; ahora queremos hacerlo también cuando necesiten quedarse a dormir. Después de tantos años sirviéndoles la mesa a los antioqueños, llegó el momento de atenderlos en su descanso.

Para mí, este paso también es personal. Es la prueba de que después de cuatro décadas todavía tengo ganas de crecer, de aprender cosas nuevas y de no quedarme cómoda con lo que ya logré.

¿Qué representa para usted el Hotel Viento Verde?

R.A.S.: Viento Verde es Doña Rosa con techo y almohada. La misma calidez de siempre, ahora hecha hotel. Es un proyecto que quiero mucho porque también cuida el medio ambiente. Vamos a tener la certificación LEED, y eso significa que desde la construcción hicimos las cosas distinto, pensando en cuidar el planeta, usando materiales sostenibles y energías renovables. Eso también es parte de atender bien, no solo a la gente, sino a la tierra que nos lo da todo.

Viento Verde significa que el apellido de la familia Doña Rosa siga creciendo sin dejar nuestra esencia; un sueño personal que empezó hace muchos años y que pronto se va a hacer realidad.

¿Cuáles son esos valores diferenciales del Hotel Viento Verde?

R.A.S.: Viento Verde va a ser un hotel boutique con espacios cómodos para descansar, con buen confort acústico, zonas para tomarse un café, hacer ejercicio o trabajar como si estuviera en su propia oficina. Ahí no nos diferenciamos mucho de otros hoteles buenos.

Donde sí nos diferenciamos es en algo que muy pocos se atreven a hacer de verdad: construir pensando primero en el planeta. Hoy todo el mundo habla de sostenibilidad, pero pocos la ponen en práctica desde el primer ladrillo. Nosotros sí. Vamos a tener la certificación de sostenibilidad, siendo eficientes con el agua, con la energía, el manejo de los residuos y otros cuidados con el ambiente. Es una responsabilidad que decidimos asumir por nuestro planeta.

*Contenido elaborado con apoyo de Estadero y Asados Doña Rosa