La movilidad en Cartagena ha sido uno de los principales retos urbanos en la administración de Dumek Turbay, especialmente en sectores donde convergen zonas residenciales, turísticas y vías estratégicas. Uno de esos puntos críticos es la conexión entre Manga y el Pie del Cerro, donde el flujo vehicular ha aumentado de manera sostenida.

El gobierno local ha planteado intervenciones orientadas a modernizar la infraestructura existente, con el objetivo de responder al crecimiento urbano y mejorar las condiciones de tránsito en corredores clave de la ciudad.
De acuerdo con la Alcaldía de Cartagena, el proyecto del nuevo puente Las Palmas busca mejorar la conexión entre Manga y el Pie del Cerro, considerado “uno de los puntos de mayor movilidad vehicular de la ciudad”.
La iniciativa será presentada ante el Concejo Distrital como parte de un proyecto de acuerdo que permitirá incorporar los recursos necesarios para su construcción, en el marco del inicio de un nuevo periodo de sesiones.

Esta obra ya cuenta con estudios y diseños, y será ejecutada por la Secretaría de Infraestructura del Distrito. Su desarrollo apunta a resolver problemas estructurales existentes en el puente actual, además de ofrecer una solución de largo plazo para la movilidad en este sector.
En términos técnicos, el nuevo puente contará con una estructura basada en dos box culverts, lo que permitirá habilitar cuatro carriles vehiculares, incrementando la capacidad de tránsito en la zona.
Uno de los elementos destacados del diseño es la inclusión de un carril exclusivo sin semáforo, pensado para facilitar el flujo vehicular en sentido Manga hacia la avenida del Lago, lo que contribuiría a reducir tiempos de desplazamiento.

Adicionalmente, el proyecto contempla un paso peatonal independiente, con el fin de garantizar condiciones de seguridad para quienes transitan a pie por este corredor.
La importancia de esta infraestructura radica en su ubicación estratégica. El puente conecta no solo barrios residenciales, sino también zonas clave de la ciudad como el Castillo San Felipe de Barajas, el Parque Espíritu del Manglar, el cordón amurallado, el aeropuerto y la zona norte de Cartagena.

Adicionalmente, la Alcaldía afirmó que el proyecto responde al crecimiento urbano del sector y a la necesidad de contar con una infraestructura moderna, segura y con proyección de largo plazo. Incluso, se ha señalado que la obra tendrá una vida útil estimada de 30 años, consolidándose como una solución estructural para la movilidad.
Por esta razón, el nuevo puente Las Palmas se proyecta como una intervención clave dentro del sistema vial de Cartagena, al intervenir un punto neurálgico que actualmente concentra alta carga vehicular.
