Mística es un término que define lo inenarrable, lo que no se puede describir con palabras coloquiales y que solo es posible experimentar a través de los sentidos. Ese es el riesgo al que debe estar dispuesto el visitante que atraviesa la puerta de Casa República.
Esta enorme casona ubicada en el norte de Bogotá, en la Av. 85 con carrera Séptima, es hoy un complejo gastronómico que hace homenaje a la comida española con dos propuestas: la tradición ibérica en Tapeo; mientras que Adriano, el segundo espacio, propone un enfoque innovador de la misma cocina, a través de la autoría del chef Felipe González.
Pero antes de que el visitante se decante por una de las dos propuestas, tiene el deber de dejarse envolver por la atmósfera. A la entrada es recibido por las columnas neoclásicas, escalinatas exteriores y grandes ventanales simétricos. De inmediato aparece la imponente escalera tallada en la primera mitad del siglo XX por encargo de su gestor, el italo ecuatoriano Harold Miguel Planas. Este espacio está coronado por techos artesonados, que sostienen una gigantesca lámpara de cristal que aún se conserva, como fiel promesa a ese primer dueño que pidió jamás trasladarla.

Después de haber vivido años de esplendor en manos de su segundo dueño, el Club Médico de Bogotá, que albergó prestigiosas figuras de la medicina nacional y su vida social, desde hace más de un año la capital colombiana puede disfrutar de la reapertura de este lugar con la mística de su arquitectura y la fortuna de sus cartas culinarias y espacios para eventos.
La restauración fue concebida como un diálogo entre patrimonio y modernidad que respetó la esencia arquitectónica clásica original e incorporó elementos de diseño contemporáneo con espacios amplios, iluminación cálida, materiales nobles y una cuidada ambientación para crear ese entorno elegante y acogedor que enmarca la propuesta gastronómica.
Madrid en Bogotá: entre patatas bravas y boquerones
Desde febrero de este año, Casa República alberga a Tapeo, una cocina de tapas clásicas españolas donde su carta recorre los infaltables de esta propuesta: las emblemáticas patatas bravas con su toque de alioli, la tortilla con jamón serrano o chorizo y el pan con tomate en su versión más pura. Se suman las tradicionales gildas, atún fresco sobre pan tostado, calamares, morcillas, torreznos de panceta crujiente y chorizo ibérico.
La carta tiene su máxima expresión con las croquetas de matanza, los churros manchegos y el insuperable pepito de carne y mantequilla.
Los amantes de la tradición ibérica pueden llegar a Tapeo de miércoles a sábado de 12 del mediodía a 12 a.m.
Adriano, sofisticación e innovación con sabor español
A finales de 2024, el restaurante Adriano abrió sus puertas para reinterpretar los clásicos de la cocina española con ingredientes de alta calidad y cuidadosamente seleccionados.
El menú invita a explorar una variedad de preparaciones pensadas para compartir, como las milhojas de patata con tartar de res y mostaza de cacahuete, los arancini de manchego con arroz cremoso de hongos o la croqueta de matanza elaborada con sobrasada, jamón ibérico y chorizo sarta. Se destacan clásicos reinterpretados como las gambas al ajillo con sobrasada y pimentón de la Vera, los huevos estrellados con papas criollas y txistorra, y el pulpo a la parrilla con romesco y patatas confitadas.

En su sección de arroces y pastas sobresalen preparaciones como la paella Adriano con pesca del día y gambas rojas, el arroz cremoso de gambas terminado con queso Grana Padano y stracciatella y la fideuá negra crocante de mar con camarones y alioli de ajo confitado.
Entre los platos principales se destacan propuestas como la terrina de cochinillo prensado con puré de calabaza y reducción de Jerez, el lingote de cordero braseado con setas silvestres, el pastel de rabo de toro en cocción lenta, o el entrecot madurado a la pimienta.
Siete espacios para encuentros memorables
Casa República suma siete espacios que, en conjunto, pueden recibir hasta 400 personas simultáneamente. Cada uno posee una personalidad propia con características particulares para diferentes encuentros, reuniones o eventos de gran magnitud o de verdadera privacidad.

El salón principal Adriano tiene cabida para 60 visitantes; la terraza permite disfrutar de la gastronomía en un entorno de vegetación, sol y aire fresco, hasta para 25 comensales. En Tapeo, con una decoración más moderna, el espacio está diseñado para 40 personas, mientras el salón Virrey ofrece un espacio más privado hasta para 16. Los salones King y Sol pueden reunir, cada uno, entre 26 y 30 personas. El Salón Gran Galería es ideal para un coctel, gracias a que sus espacios amplios permiten la asistencia de 250 invitados de pie o 200 sentados. Y un espacio realmente íntimo es el Salón Colón para 6 asistentes.
En los eventos, la excelencia gastronómica ocupa un lugar tan importante como los espacios que los albergan. Con la propuesta culinaria de Adriano, los invitados disfrutan una experiencia que combina prestigio, autenticidad y sabor, inspirada en la verdadera cocina española contemporánea. Cada detalle se cuida con esmero, desde la selección de los ingredientes hasta la presentación de cada plato, para convertir cada encuentro en una experiencia memorable. Ya sea en eventos corporativos o celebraciones privadas, la gastronomía se convierte en un elemento diferenciador que refleja calidad, sofisticación y hospitalidad, dejando una huella imborrable en cada invitado.
Casa República es un regalo arquitectónico y sensorial para la capital. Disfrutar de sus espacios, brindar en sus salones y degustar la dualidad culinaria de Adriano y Tapeo se traduce en una experiencia cosmopolita, sofisticada y envolvente. Es la oportunidad de habitar el lujo y saborear una atmósfera que es, en su esencia más pura, simplemente mística.
