Actualmente los teléfonos inteligentes se han convertido en una herramienta fundamental en la vida cotidiana de las personas, debido a que dichos dispositivos son mucho más que un equipo para hacer o recibir llamadas.
Los smartphones mantienen a las personas conectadas con el mundo digital, permitiendo desarrollar tareas laborales, trámites con entidades públicas, transacciones bancarias, compras en línea o acceder a espacios de entretenimiento como las redes sociales, plataformas de streaming o videojuegos.
No obstante, mientras las personas están cada vez más conectadas con sus equipos y el entorno digital, también se pierde un poco de su intimidad y libertad.

Debido a que las plataformas digitales rastrean la posición del teléfono de sus usuarios para ofrecer algunos de sus servicios, como la función de ‘compartir ubicación de WhatsApp’, los usuarios tienen menos opciones para ‘desaparecer’ de la vista de sus parejas, amigos o familiares.

De igual manera, los ciberdelincuentes aplican varias técnicas para usar la tecnología de Bluetooth, WiFi y el GPS como un recurso para ubicar los dispositivos de sus víctimas y luego robar su información personal.

Por esta razón, los usuarios de teléfonos inteligentes deben adoptar diferentes medidas para proteger su privacidad y así lograr que su celular sea imposible de rastrear.
¿Cómo lograr que un teléfono sea imposible de rastrear?
- Emplear una VPN puede ayudar a cifrar el flujo de datos entre el celular y el servidor, esto ayuda a ocultar la dirección IP real del usuario y por ello es posible proteger la identidad en línea. Con este recurso se impedirá que hackers rastreen la ubicación.
- Emplear motores de búsqueda que no guarden un historial de navegación con las consultas o sitios que visita el usuario. Esto evitará ser perseguido por los anuncios que aparecen en otros buscadores como Google o Bing.

- El modo avión también puede ser una buena alternativa para reducir la comunicación con el mundo digital, sin tener que apagar el teléfono. Al usar esta opción, el equipo no recibirá llamadas, correos o notificaciones de redes sociales y tampoco podrá ser rastreado a través de una conexión a internet.
- Al desactivar el GPS del teléfono, se interrumpe la transmisión de datos de posicionamiento que el equipo envía a diferentes servicios. De modo que las aplicaciones no tendrán la posibilidad de detectar la ubicación del equipo, lo cual impide el seguimiento por parte de programas maliciosos (malware).
- Procurar no utilizar redes WiFi públicos, pues esa conexión puede ser empleada por hackers o cibercriminales para infiltrar malware en el teléfono del usuario, dichos programas pueden robar datos personales o instalar programas espía que pueden tomar el control de la cámara y micrófono del celular.
- Procurar descargar e instalar aplicaciones desde plataformas confiables como Google Play Store, App Store. Estos servicios cuentan con sistemas que analizan las apps para detectar y desaparecer código malicioso u otros peligros.
- Revisar los permisos que se otorgan a las apps que están instaladas en el smartphone, pues algunas aplicaciones suelen pedir permisos que no necesita y el ignorar esto puede poner en riesgo la privacidad del usuario.

- Mantener actualizado el sistema operativo del teléfono (Android o iOS) y todas las aplicaciones que estén instaladas en el dispositivo. Esto mantendrá el celular protegido ante vulnerabilidades que estén en el sistema y apps.

Finalmente, el método más efectivo para lograr que el teléfono sea imposible de rastrear es apagar el celular. De esta manera, el celular no emitirá señal alguna que permita determinar el sitio en donde está ubicado el dispositivo.
