Los océanos del planeta se encaminan hacia un nuevo récord de temperaturas en mayo, en un contexto marcado por el posible regreso del fenómeno de El Niño. Así lo advirtió el observatorio climático europeo Copernicus, que sigue de cerca la evolución de los sistemas oceánicos y atmosféricos globales.

Según su informe mensual, las temperaturas medias en la superficie del mar —excluyendo las regiones polares— ya rozaron en abril el récord absoluto registrado en 2024, lo que anticipa un escenario crítico en el corto plazo.
“Es sólo cuestión de días antes de que volvamos a registrar temperaturas récord en la superficie de los mares” para un mes de mayo, aseguró a la AFP Samantha Burgess, responsable estratégica de clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, entidad vinculada a Copernicus.
El Niño vuelve a escena y presiona las temperaturas globales
El posible regreso de El Niño añade presión al ya elevado calentamiento de los océanos. Este fenómeno natural del océano Pacífico suele iniciarse en la primavera boreal y altera progresivamente los vientos, las lluvias y las temperaturas en distintas regiones del mundo.
La última fase intensa de El Niño se registró entre 2023 y 2024, y ahora las condiciones vuelven a alinearse hacia un nuevo episodio. En paralelo, su fase opuesta, La Niña, se estaría debilitando.

La Organización Meteorológica Mundial ha advertido que, aunque persisten incertidumbres, existe una probabilidad creciente de que El Niño regrese entre mayo y julio, con base en las temperaturas observadas en zonas clave del Pacífico.
Impactos globales: sequías, lluvias extremas y océanos en crisis
El fenómeno de El Niño no solo eleva las temperaturas del mar, sino que también intensifica eventos climáticos extremos. En algunas regiones, como Indonesia, suele provocar sequías severas, mientras que en países como Perú se asocia a lluvias torrenciales e inundaciones.
Actualmente, grandes olas de calor marinas se extienden desde el centro del Pacífico ecuatorial hasta la costa oeste de Estados Unidos y México, consolidando una de las anomalías térmicas más amplias registradas en los últimos años.
En su boletín mensual, Copernicus también informó que el hielo marino del Ártico ha mostrado una recuperación limitada durante el invierno boreal, manteniéndose cerca de sus mínimos históricos.
¿Un 2027 más caluroso que nunca?
El impacto de El Niño suele reflejarse con mayor intensidad en el año siguiente a su aparición, lo que abre la posibilidad de un escenario crítico para el clima global.
Algunas agencias meteorológicas incluso advierten que el próximo episodio podría ser más fuerte que el de hace tres años y acercarse a la intensidad del denominado “Super El Niño” de 1997-1998.

El climatólogo Zeke Hausfather, del instituto independiente Berkeley Earth, proyecta que 2027 podría superar el récord de temperatura global establecido en 2024.
Sin embargo, Samantha Burgess advierte que aún es pronto para estimar la magnitud exacta del fenómeno: las predicciones realizadas en primavera tienen márgenes de incertidumbre elevados.
Aun así, el consenso científico apunta a un escenario de calentamiento persistente. “Probable que 2027 supere a 2024 y se convierta en el año más caluroso jamás registrado”, señala la investigadora.

Un planeta bajo presión climática creciente
El informe de Copernicus confirma que abril de 2026 se ubica como el tercer abril más cálido jamás registrado a nivel global, considerando tanto océanos como continentes.
Además, el mes estuvo marcado por una alta frecuencia de eventos extremos: ciclones tropicales en el Pacífico, inundaciones devastadoras en Oriente Medio y Asia, y sequías prolongadas en el sur de África.
La convergencia entre océanos más cálidos, fenómenos naturales intensificados y el calentamiento global de origen humano refuerza las alertas científicas sobre un escenario climático cada vez más extremo y volátil en los próximos años.
*Con información de AFP.
