Mientras avanzan los preparativos de la misión Artemis 2, la Nasa reveló uno de los aspectos que más curiosidad genera: qué comerán los astronautas durante los diez días que durará el viaje alrededor de la Luna. A bordo de la cápsula Orion, la alimentación estará marcada por condiciones muy distintas a las de la Tierra.
Aunque el lanzamiento tuvo ajustes en su cronograma y fue aplazado para garantizar la seguridad de la misión, la agencia ya comenzó a mostrar detalles de la vida diaria de la tripulación, incluyendo su dieta en el espacio.
Sin refrigeración: la clave está en los alimentos no perecederos
Uno de los principales retos será la conservación de los alimentos. La nave Orion no cuenta con sistema de refrigeración ni gran capacidad de almacenamiento, por lo que todo el menú estará compuesto por productos no perecederos.
“Los alimentos no perecederos ayudan a gestionar la seguridad y la calidad alimentaria durante todo el periodo de conservación previsto en una nave espacial compacta y autónoma, al tiempo que reducen el riesgo de migas o partículas en microgravedad”, explica la Nasa en un comunicado.

Este detalle no es menor. En misiones anteriores, alimentos como los sándwiches generaron problemas, ya que podían descomponerse o liberar migas que flotaban en el ambiente, representando un riesgo tanto para los equipos como para la salud de los astronautas.

Tortillas, bebidas y antojos: así será el menú
A pesar de las limitaciones, la Nasa ha diseñado una dieta variada. Los astronautas tendrán acceso a diez tipos de bebidas, incluyendo café, té verde, limonada y cacao.
Entre los alimentos principales destacan productos secos como:
- Granola
- Nueces
- Almendras
- Además de 58 tortillas, que se convierten en una opción ideal por su facilidad de consumo en microgravedad.
El menú también incluye condimentos y extras que buscan mejorar la experiencia:
Diferentes salsas picantes
- Miel
- Mantequilla de maní
- Mostaza
- Canela
- Jarabe de arce
- Incluso habrá espacio para algunos “antojos” dulces como chocolates, galletas, pudín y pasteles.
“La comida que se llevará a bordo del Artemis 2 está diseñada para favorecer la salud y el rendimiento de la tripulación durante la misión alrededor de la Luna. Sin posibilidad de reabastecimiento, refrigeración o carga tardía, todas las comidas deben seleccionarse cuidadosamente para que sean seguras, se conserven bien y sean fáciles de preparar y consumir en la nave espacial Orión”, subraya el reporte.
En cuanto a las bebidas, la agencia detalla que a cada astronauta “se le asignan dos bebidas con sabor al día, que pueden incluir café. Las opciones de bebidas son limitadas debido a las restricciones de masa, que limitan la cantidad de alimentos y bebidas que se pueden llevar a bordo”.

Cómo se preparan las comidas en el espacio
Durante los diez días de misión, la tripulación tendrá tiempos establecidos para desayunar, almorzar y cenar, aunque sin posibilidad de recibir suministros adicionales.
Los alimentos viajarán prácticamente listos para su consumo, con preparaciones mínimas.
“[@NASA] Artemis II uses a fixed, pre-selected menu designed for a self-contained space vehicle with no resupply.” https://t.co/yQLQXG9rgd pic.twitter.com/v1Bt5fsQmD
— Patricia I. Cox, PhD (@PatriciaICox) March 4, 2026
“La comida a bordo del Orión está lista para consumir, es rehidratable, termoestabilizada o irradiada. La tripulación utiliza el dispensador de agua potable del Orión para rehidratar alimentos y bebidas, y un calentador de comida compacto, tipo maletín, para calentar las comidas según sea necesario”, detalla la agencia.

De los tubos a la comida moderna
La alimentación en el espacio ha cambiado radicalmente con el paso de los años. En las primeras misiones, como las del programa Apolo, los astronautas consumían alimentos en formatos mucho más limitados, como pastas en tubos o cubos deshidratados.
“John Glenn, el primer hombre estadounidense que comió algo en el ambiente casi sin gravedad de la órbita terrestre, encontró la tarea de comer bastante fácil, pero el menú limitado”, afirma la Nasa en otro informe.
Hoy, aunque las condiciones siguen siendo exigentes, los menús son más variados. Incluso en la Estación Espacial Internacional, los astronautas pueden recibir ocasionalmente alimentos frescos, aunque muchos coinciden en que el sabor no es el mismo fuera de la Tierra.
*Con información de DW.
