Una de las ventajas de los televisores modernos es que permiten instalar aplicaciones e interactuar de forma más dinámica con sus funciones. Gracias a su conexión a internet, los usuarios ya no se limitan únicamente a los canales de cable, sino que pueden acceder a plataformas de streaming, videojuegos y muchos otros servicios.

A este tipo de dispositivos se les conoce como Smart TV. En el mercado existen en una gran variedad de tamaños y marcas, adaptados a diferentes necesidades de los usuarios. Sin embargo, la mayoría se caracteriza por ofrecer conexión a internet, algo fundamental para aprovechar todas sus funciones. Para tener una buena experiencia, es importante contar con una señal estable.
No obstante, al igual que ocurre con otros dispositivos conectados, los televisores también requieren ciertos cuidados para evitar que los datos personales se vean comprometidos por malas prácticas. Esto significa que no solo en el celular se debe prestar atención al tipo de aplicaciones que se descargan, sino que esta recomendación también aplica para los televisores inteligentes.

Uno de los principales motivos por los que muchos usuarios caen en este tipo de prácticas es que algunas plataformas prometen ofrecer servicios de streaming de forma gratuita. Esto resulta atractivo para quienes no desean pagar una suscripción mensual y optan por alternativas poco seguras.
De acuerdo con la empresa de ciberseguridad Kaspersky, uno de los principales riesgos es que estas aplicaciones no provienen de las tiendas oficiales que ofrecen los sistemas operativos, como Play Store. Por el contrario, suelen descargarse desde fuentes desconocidas.
“Estas apps en sitios alternativos suelen no contar con los controles de calidad y seguridad que imponen las tiendas oficiales como Google Play Store o App Store, lo que las convierte en un terreno fértil para la distribución de software malicioso”, explican.

Así, lo que parece ser una solución para ver contenido de pago de manera gratuita puede terminar comprometiendo la privacidad de los usuarios. Una vez instaladas, estas ‘apps’ pueden afectar la red doméstica y abrir la puerta a amenazas como malware, spyware o troyanos, programas diseñados para robar información personal.
Además, su uso también puede implicar riesgos legales, dado que muchas de estas plataformas no están autorizadas para funcionar. En la mayoría de los casos, no cuentan con los derechos de autor de los contenidos que ofrecen, lo que incluso podría derivar en bloqueos del servicio por parte del proveedor de internet.

Por esta razón, es fundamental que los usuarios sean precavidos con las aplicaciones que instalan en sus televisores inteligentes. También es importante verificar siempre desde qué fuentes se descargan, revisar sus características, calificaciones y comentarios, y asegurarse de que provienen de desarrolladores confiables. Esta recomendación no solo aplica para plataformas de streaming, sino para cualquier tipo de aplicación.
