El departamento de Antioquia es un destino que sobresale en el mapa turístico de Colombia, gracias a su riqueza cultural, natural, histórica y paisajística. Aunque es un territorio que generalmente está asociado con planes de montaña y río, lo que muchos no saben es que también tiene mar.
Con 514 kilómetros de costa y 290 kilómetros de playas, la subregión de Urabá, en esta zona del país, esconde rincones mágicos por descubrir que limitan con el mar y que, en el caso del municipio de Turbio, su nombre surgió precisamente inspirado en la fuerza y el particular color de este imponente cuerpo de agua.

Este dato lo confirma la Gobernación de Antioquia es su sitio web, señalando que “Turbo recibió su nombre por lo turbio del agua del mar”. Sin embargo, no solo es conocido bajo esta denominación, ya que a lo largo de su historia también ha sido conocido como Pisisi y como Bodega Pisisi.
Además, recibe el apelativo de la ‘tierra del cangrejo y el banano’, debido a la abundancia de estos dos recursos en el territorio.
Las maravillas de Turbo que lo convierten en un paraíso natural único
Si aún no conoce este destino, pero planea agregarlo a su lista de destinos por conocer en sus próximos viajes, estos son algunos atractivos d este encantador pueblo antioqueño que no se puede perder:
- Bahía de los Enamorados: situada a tan solo cinco minutos del centro del municipio, esta playa se caracteriza por estar bordeada por una espiga llena de manglares y flora silvestre nativa de la región que se adentra en el Golfo de Urabá.

De acuerdo con el portal de turismo Antioquia es Mágica, es un lugar ideal para los apasionados de los deportes acuáticos, ya que es posible hacer jetsky, kayak, entre otros.
- Playa La Martina: este atractivo ofrece 1.2 kilómetros de playas vírgenes, por lo que es considerado como la playa ecoturística más extensa de Antioquia. Desde allí es posible contemplar una de las mejores vistas del golfo de Urabá.
- Playa Dulce: es catalogada como la mejor y más importante playa de Turbo, siendo parte de los cinco distritos principales del municipio. Su nombre, al igual que la denominación actual del pueblo, hace referencia a una condición real del mar en el lugar y es que allí es dulce.

- Bocas del Atrato: en este destino las comunidades afrocolombianas asentadas a las riveras del río Atrato reciben a los visitantes y les abren las puertas para conocer de cerca sus formas de vida, su cultura y sus costumbres.
Al visitar este lugar, según la misma fuente, es posible aprender, entre otras cosas, el arte de la pesca y la talla en madera, aspectos que enriquecen la experiencia y la hacen mucho más llamativa para quienes buscan hacer turismo comunitario.










