Risaralda es uno de los destinos para adentrarse en el corazón del Paisaje Cultural Cafetero, donde la naturaleza, el café y la cultura se mezclan en un entorno montañoso de gran belleza.
Muy cerca se ubica el Parque Nacional Natural Los Nevados, ideal para el senderismo y el avistamiento de paisajes de alta montaña, así como las aguas termales de Santa Rosa de Cabal.

Es un destino ideal para admirar la biodiversidad, cuenta con miradores naturales y es perfecto para quienes buscan descanso, aventura y contacto auténtico con la cultura cafetera.
Este departamento tiene 14 municipios y se dice que el más alto es Quinchía, ubicado a 1.825 metros sobre el nivel del mar, el cual ofrece una temperatura promedio de 18 °C.

Se le conoce como la ‘villa de los cerros’. Según el portal Rutas del Paisaje Cafetero, este apodo se debe a que este territorio cuenta con más de 16 cerros que fueron centros sagrados para los indígenas que habitan la zona. Destacan, por ejemplo, el Cerro Batero y el Gobia.
El soporte económico de sus habitantes se da principalmente en las actividades agrícola y minera. Junto al café, los cultivos de caña, plátano y maíz abundan en las laderas de sus campos, los cuales se pueden recorrer para conocer de cerca los procesos relacionados con el cultivo y procesamiento del grano.

Sitios de interés
Quinchía es un destino perfecto para realizar actividades al aire libre como el ecoturismo; es una buena opción para el avistamiento de aves y el senderismo.
De igual forma, en este lugar risaraldense hay diversos sitios de interés como la Casa de la Cultura, que alberga un museo arqueológico que exhibe piezas arqueológicas de las culturas Quimbaya, Guacuma y Guaquerama, incluyendo cerámicas y petroglifos con más de 3.700 años de antigüedad.

También está el templo San Andrés Apóstol, que es la iglesia principal del municipio, la cual fue reconstruida por la comunidad tras un incendio en 2016. Este lugar, ubicado en la plaza central del pueblo, simboliza la fe y resiliencia de los habitantes.
A esto se suma el taller artesanal Filigrana Cerros Joyeros, en donde es posible apreciar el proceso de este arte desde la fundición hasta el tejido de piezas únicas. Según el portal Pereira Travel, este municipio es el segundo productor nacional de este tipo de productos.
