La biodiversidad es uno de los mayores tesoros de Colombia. A lo largo y ancho del país existen múltiples escenarios que permiten conectarse con la naturaleza y apreciar la riqueza ambiental que difícilmente se encuentra en otros lugares del mundo.
La variedad de flora y fauna es amplia y las posibilidades para quienes disfrutan de los planes de naturaleza no tienen límites. En la larga lista de opciones se encuentra el Santuario de Fauna y Flora Los Flamencos, considerado uno de los parques nacionales más importantes.

Este majestuoso lugar se encuentra en la región Caribe, en el corregimiento de Camarones, departamento de La Guajira, a unos 20 kilómetros de Riohacha y aproximadamente a tres horas de Santa Marta.

Según información de Parques Nacionales Naturales, el área protegida abarca cerca de 7.000 hectáreas, donde predominan ecosistemas de humedales, lagunas costeras, manglares y vegetación seca.
Sin duda, una de las principales actividades para realizar en este lugar es observar los elegantes flamencos que tiñen de rosado el lugar en el que se encuentran. El portal Travelgrafía indica que los mejores momentos para observar estas majestuosas aves son al amanecer y al atardecer, cuando están más activas.
En este lugar miles de estas aves clavan sus picos en el estuario del río Camarones en busca de la artemia salina, uno de sus principales alimentos, que les da su color rosado. También comen larvas de camarón y otras especies, según el portal oficial Colombia Travel.

Aunque estas aves pueden avistarse durante todo el año, entre los meses de mayo y noviembre se registra la mayor concentración, temporada en la que las bandadas alcanzan miles de ejemplares. En los otros meses, el número suele ser menor.
Para realizar este plan, los visitantes recorren las lagunas en embarcaciones tradicionales de la cultura Wayúu, que habita en la zona, lo que hace que el recorrido se convierta en una vivencia más auténtica.
Además de los flamencos, es posible observar otras especies de aves como el cardenal guajiro y la espátula rosada.

No solo flamencos
Quien llega hasta el corregimiento de Camarones, además de ver las elegantes aves rosadas, tiene la posibilidad de desarrollar otras actividades. Este es un destino propicio para quienes buscan playas tranquilas, lagunas naturales en las que es posible hacer avistamiento de aves y también un espacio ideal para quienes desean conocer y compartir con las comunidades indígenas que habitan la zona.
Allí es posible realizar caminatas por los manglares y senderos secos de la zona para observar la flora y fauna e ir a Playa Camarones para disfrutar del mar en un espacio tranquilo, además de degustar platos típicos de la región caribeña.
De acuerdo con Parques Nacionales, los ecosistemas que se encuentran en este santuario cumplen un papel fundamental, ya que el manglar y el mosaico de vegetación seca sirven como hábitat para numerosas especies de fauna y flora nativa.
