El departamento de Boyacá se ha consolidado como uno de los más acogedores para visitar en Colombia. Este destino les permite a los viajeros sumergirse en la historia del país, pero también disfrutar de diversos encantos naturales que vale la pena conocer.
Además, en su territorio hay varios pueblos como Villa de Leyva, Ráquira, Iza o Tibasosa que enamoran con sus calles empedradas y estilo colonial, en donde es posible vivir una mezcla de historia, cultura y arte.

La gastronomía que incluye preparaciones como el cocido y la arepa boyacense es otro de los atractivos para vivir una experiencia auténtica y tranquila en la que los habitantes juegan un papel determinante con su hospitalidad.

Este departamento es el segundo con el mayor número de municipios en Colombia, con un total de 123, y uno de ellos está muy cerca de Tunja, su capital. Se trata de Cucaita, un pequeño, pero muy acogedor pueblo que se encuentra a solo 20 kilómetros de la mencionada ciudad y que tiene una buena oferta de sitios de interés para los turistas.
Estilo colonial
El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que una de las características de este destino es que ofrece un clima agradable y varias de sus construcciones conservan aún el estilo colonial, entre ellas una hermosa casona que funciona como hotel para los visitantes, así como el edificio en el que funciona la alcaldía municipal.

Cucaita es una buena alternativa para quienes disfrutan de los planes de naturaleza. Se dice que en los alrededores del valle que rodea el municipio, los viajeros se encuentran con importantes recursos naturales, como el páramo que nutre de agua a las quebradas El Chusque, El Escalón y Pijaos.
En estas tierras también hay pequeños picos como Lomas de Azulejo y Las Cruces, el Alto de Calicanto y la Cuchilla de Peña Negra, los cuales confirman la importancia paisajística y biológica de la región.

En el casco urbano se aprecia un gran ambiente adornado de coloridos jardines que invitan a caminarlo. En uno de sus costados se halla la parroquia de estilo colonial, un imperdible para visitar en este municipio.
De igual forma, en sus cercanías se sitúa un monumento en honor a Rafael Antonio Niño, un ciclista nacido allí que compitió en la década de 1970 y que ostenta el récord de seis títulos de la Vuelta a Colombia y cinco en el Clásico RCN, las competencias ciclísticas más importantes del país.
Este es un destino especial para el turismo religioso, siendo la Semana Santa una época en la que es muy visitado. En esos días los feligreses peregrinan hacia el cerro de Las Cruces y a una cueva cavada en la roca donde hay una imagen tallada del sepulcro de Cristo.
