Cundinamarca es un destino ideal para quienes buscan una mezcla de naturaleza. En sus tierras alberga grandes tesoros naturales, pero también hay lugares con gran riqueza histórica y colonial que vale la pena conocer.
Uno de esos encantadores lugares es Guaduas, ubicado a tres horas de Bogotá y que hace parte de la Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia, dado que cuenta con unas características especiales, entre ellas, una arquitectura diferenciada, una cultura autóctona, un bello entorno natural, y, adicionalmente, guarda parte de la historia y del desarrollo del país.

La estructura urbana y la organización de las viviendas de Villa de Guaduas, su nombre completo, corresponden con los parámetros del urbanismo y la arquitectura colonial española.
Son diversos los lugares que pueden conocerse allí. Uno de ellos es la Plaza de la Constitución, que es donde se realizan los eventos cívicos y culturales.

De acuerdo con información de la Alcaldía Municipal, en el centro existió una pila fundacional de servicio, donde los pobladores se abastecían de agua en moyos o cántaros. Esta fue reemplazada, en 1870, por una fuente republicana en piedra y bronce.
Allí también se aprecia una escultura de la heroína Policarpa Salavarrieta, “La Pola”, hija de este municipio cundinamarqués. La plaza está rodeada de construcciones, en las que se observan viviendas de uno o dos niveles y que ofrecen características coloniales.

En el casco urbano también se encuentra la Catedral San Miguel Arcángel, último templo de la colonia que se construyó en el país, según la Red Turística de Pueblos Patrimonio. Fue declarado Monumento Nacional en 1959, hoy Bien de Interés Cultural.
Así mismo, se puede visitar la casa de Policarpa Salavarrieta, un museo de reconocido valor que conserva la memoria de la heroína y muestra cómo eran las primeras viviendas de los criollos.

Encantos naturales
Para los amantes de la naturaleza también hay opciones interesantes. Uno de esos sitios es el Mirador Piedra Capira, que se encuentra en la vía que conduce hacia Honda, a cinco kilómetros del casco urbano de Guaduas.
Información de la Alcaldía indica que este particular lugar natural está constituido por una gran roca desde la cual se ofrece una maravillosa vista del valle del Río Magdalena, los nevados del Tolima, Ruiz y Santa Isabel, así como de las poblaciones de Honda, Mariquita y Ambalema, entre otras.

Esta piedra constituyó un centro de ritual indígena de los Panches, quienes tenían a la luna como máximo astro de adoración. El estar sobre la roca depara al visitante una extraña sensación por su altura y la inmensidad de la riqueza natural que se antepone a su vista. Es, sin duda, una experiencia para no perderse.
Una alternativa más para conocer es el Camino Real, que conserva en buen estado gran parte de los tramos empedrados por los cuales transitaron personajes ilustres como José Celestino Mutis y Francisco José de Caldas en sus viajes de investigación.
