.
Algunas enfermedades pueden causar aumento de peso. - Foto: Getty Images/iStockphoto

vida moderna

Aumento de peso silencioso: estas son las enfermedades que lo ocasionan

En caso de presentar aumento de peso involuntario es importante consultar a un médico.

Algunas personas, por recomendación de un médico, inician un proceso para aumentar de peso y tener una buena salud. Sin embargo, hay personas que no comen de más para obtener este incremento y aun así, obtienen unos kilos de más.

Respecto a esto, Medline Plus, sitio web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos señala que el aumento de peso involuntario puede ser causado por diferentes factores. Uno de ellos puede ser que con el envejecimiento, el metabolismo de los individuos cambia y se disminuye, provocando un aumento de peso si se come demasiado o no se hace el ejercicio necesario.

Otros factores incluyen:

  • Píldoras anticonceptivas.
  • Corticosteroides.
  • Algunos medicamentos para el tratamiento de trastorno bipolar, esquizofrenia, depresión o diabetes.
  • Síndrome de Cushing.
  • Hipotiroidismo.
  • Síndrome del ovario poliquístico.
  • Menopausia.
  • Embarazo.

Síndrome de Cushing

Esta es una enfermedad que se desarrolla cuando los tejidos del cuerpo del individuo están expuestos a demasiada hormona cortisol. Esto puede ocurrir por el consumo de algunos medicamentos o tumores (cancerosos o no cancerosos).

Los síntomas de esta enfermedad dependen de los niveles de cortisol que haya en el organismo. Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, señala los más comunes:

  • “Aumento de peso y depósitos de tejido adiposo, particularmente alrededor de la sección media del cuerpo y la parte superior de la espalda, en la cara (cara de luna llena) y entre los hombros (cuello de bisonte)
  • Estrías gravídicas color rosa o púrpura en la piel del abdomen, muslos, mamas y brazos.
  • Piel fina y frágil, propensa a hematomas.
  • Cicatrización lenta de heridas, picaduras de insectos e infecciones.
  • Acné.

Las mujeres con este síndrome pueden presentar:

  • “Vello facial y corporal más grueso o más visible (hirsutismo).
  • Períodos menstruales irregulares o inexistentes”.

En el caso de los hombres con esta enfermedad pueden tener:

Otros posibles síntomas del síndrome de Cushing incluyen los siguientes:

  • Fatiga intensa.
  • Debilidad muscular.
  • Depresión, ansiedad e irritabilidad.
  • Pérdida del control emocional.
  • Dificultades cognitivas.
  • Presión arterial alta nueva o que empeora.
  • Dolor de cabeza.
  • Infecciones.
  • Oscurecimiento de la piel.
  • Pérdida ósea, que produce fracturas con el tiempo.
  • En niños, retraso en el crecimiento.

Hipotiroidismo

También conocido como tiroides hipoactiva, esta enfermedad es un trastorno en la que la glándula tiroides no realiza la producción suficiente de la hormona tiroidea. En la primera etapa los pacientes no suelen presentar síntomas, por eso es importante realizar chequeos médicos a tiempo para conocer el estado de salud y prevenir enfermedades como esta.

El hipotiroidismo es conocido porque, con el paso del tiempo, puede suscitar graves afectaciones en la salud de las personas como obesidad, infertilidad, dolor en las articulaciones y enfermedades cardíacas, señala MedlinePlus.

Esta enfermedad suele desarrollarse en mujeres y personas mayores de 50 años. Su principal causa es la tiroiditis, una inflamación que afecta negativamente la glándula tiroides y la daña. Asimismo, hay otros motivos como infecciones virales, infecciones respiratorias, embarazo y cuando el sistema inmunitario ataca a esta glándula.

Es importante conocer los síntomas del hipotiroidismo para identificarlos e iniciar un tratamiento a tiempo. Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, las señala:

  • Fatiga.
  • Aumento de la sensibilidad al frío.
  • Estreñimiento.
  • Piel seca.
  • Aumento de peso.
  • Hinchazón de la cara.
  • Ronquera.
  • Debilidad muscular.
  • Nivel de colesterol en sangre elevado.
  • Dolores, sensibilidad y rigidez musculares.
  • Dolor, rigidez o inflamación de las articulaciones.
  • Períodos menstruales irregulares o más intensos de lo normal.
  • Afinamiento del cabello.
  • Ritmo cardíaco lento.
  • Depresión.
  • Memoria deficiente.
  • Glándula tiroides agrandada (bocio).