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Azúcar en la sangre: este es el tipo de pan que ayuda a regular los niveles

Los pacientes que padecen diabetes deben hacer cambios en sus hábitos alimenticios.


Los azúcares en el cuerpo no necesariamente son malos, de hecho, es a partir de estos compuestos que el ser humano obtiene parte de la energía que requiere a diario. El verdadero problema aparece cuando la persona no es capaz de procesar adecuadamente estas sustancias y comienzan a degenerar la salud.

Los altos niveles de azúcar o glucosa en la sangre es la principal característica de la diabetes, una enfermedad que puede afectar significativamente la vida de quienes la padecen, ya que de no tratarse como es debido puede originar un riesgo mayor para la salud.

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, Medline Plus, la diabetes tiene dos tipos, nombrados por orden numérico, cada uno de ellos con sus características propias. Por una parte, la diabetes tipo 1 sucede cuando el organismo no es capaz de producir insulina, la hormona responsable de que el azúcar en sangre cumpla su función de brindarle energía a las células.

Tanto la diabetes de tipo 1 como de tipo 2, pueden causar problemas graves en la salud.
Los altos niveles de azúcar o glucosa en la sangre es la principal característica de la diabetes, una enfermedad que puede afectar significativamente la vida quienes la padecen, ya que de no tratarse como es debido puede originar un riesgo mayor para la salud. - Foto: Getty Images

En cambio, en la diabetes tipo 2 el organismo puede que no produzca o que no utilice la insulina adecuadamente, por lo que el azúcar permanece en la sangre, según detalla el referido portal.

Una gran parte de los pacientes que son diagnosticados con diabetes sufren del tipo 2, siendo esta la clase más frecuente en el mundo. Esta condición, a la larga, puede dificultar el funcionamiento de otros órganos vitales, tales como los riñones, pero también puede derivar en enfermedades cardíacas o cerebrales.

Es por ello que se trata de una afección de especial cuidado que, una vez diagnosticada, debe ser supervisada por los profesionales de la salud, indicando las recomendaciones que deben seguir las personas para mantenerla bajo control.

Uno de los primeros cambios sugeridos por los especialistas es la alimentación. Así lo explican desde el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales, perteneciente a los Institutos de Salud de los Estados Unidos, desde donde explican que la nutrición y la actividad física se vuelven dos elementos fundamentales a tener en cuenta cuando se sufre de diabetes.

¿Se puede comer pan como parte de la alimentación de un diabético?

Toda vez que una persona recibe el diagnóstico de una enfermedad, es natural preguntarse qué se debe hacer, qué no se recomienda y cuál es el mejor tratamiento a seguir; sucede igual con la diabetes. Especialmente, los pacientes de esta enfermedad comienzan a tener inquietudes acerca de su alimentación, de qué ingredientes pueden ser mejores o peores de acuerdo con su condición, respuestas que pueden encontrar en línea, pero que en ocasiones suelen satanizar ciertos alimentos.

Mucho se ha dicho que los diabéticos deberían eliminar el pan de su dieta, porque puede agravar los síntomas; sin embargo, algunos expertos defienden que se puede seguir comiendo pan, siempre que se integre a un plan alimenticio equilibrado y teniendo en cuenta que determinadas clases de panes son más saludables que otras.

El Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales lista entre sus recomendaciones alimenticias a los granos, haciendo la precisión de que lo ideal es que la mitad de esos granos sean integrales. Una de las presentaciones tradicionales en las que se pueden conseguir granos como el trigo es en los panes o en la pasta, por ejemplo, por lo que está bien agregarlos a las comidas, en cantidades moderada.

Como indican desde el portal Healthline, una opción sugerida por los especialistas de la Asociación de Diabetes de Estados Unidos es el pan integral o de cereales integrales, ya que generalmente estos tienen son menos procesados que los componentes del pan blanco.

Entre los más ‘favoritos’ se encuentra el pan de centeno, que se caracteriza por su particular color moreno y un sabor un poco más amargo que las otras variedades de pan, pero con múltiples beneficios para el organismo, especialmente de quienes padecen de diabetes.

De acuerdo con un artículo publicado en La Vanguardia, el pan de centeno puede llegar a tener hasta 48 gramos de carbohidratos por cada 100 gramos comestibles, con la ventaja de que estos “tienden a absorberse lentamente, ayudando a mantener los niveles de azúcar en sangre muchísimo más estables”, indicaron en el medio.