Muchas mujeres y hombres tienen el pelo delgado y escaso, y uno de sus deseos es tenerlo voluminoso y con mayor densidad.
El espesor y la estructura de las hebras son propiedades genéticas. También puede ocurrir que el grosor se modifique por factores como: edad, cambios en la alimentación, uso de productos químicos, alergias o reacciones a químicos y otras sustancias o algunas enfermedades.
Luego de descartar que se trate de una condición médica, es importante evaluar el tipo de alimentación que se está consumiendo, pues esta es clave en la salud del cabello, al ser la que le aporta nutrientes y vitaminas necesarias para que se mantenga fuerte y saludable.

Entre los alimentos que no deben faltar en la dieta, si el objetivo es engrosar el cabello de forma natural, están: el salmón y las nueces, que son excelentes fuentes de ácidos grasos; el huevo, que contiene proteínas, omega-3 y hierro, y las leguminosas, que poseen altos niveles de proteína, indica el portal allthingshair.com.
Hay algunos trucos caseros que pueden ayudar en este propósito de fortalecer el pelo y engrosarlo.
Huevo
Las proteínas que contiene este alimento lo convierten en uno de los mejores tratamientos naturales para revitalizar el cabello fino y quebradizo. Sus vitaminas y minerales hacen que el folículo piloso sea más fuerte y pueden contribuir a evitar que se quiebre; por esa razón, es muy frecuente que en las peluquerías se recomienden tratamientos a base de huevo.
Para utilizarlo, se baten dos huevos, dependiendo de la cantidad de cabello, luego se aplica esta mezcla en el pelo y cuero cabelludo, se cubre la cabeza con un gorro y se deja actuar 30 minutos. Posteriormente, se enjuaga con agua tibia y se repite la aplicación dos o tres veces a la semana.

Aguacate
La vitamina E y los ácidos grasos contenidos en este fruto son buenos para el cabello. Estos mejoran su aspecto, sobre todo ante casos de caída excesiva y sequedad. Además, sus proteínas fortalecen las raíces del pelo y ayudan a engrosarlo cuando es demasiado fino.
Para usarlo se extrae la pulpa de un aguacate maduro y, tras obtener un puré espeso, se frota sobre el cabello. Se separa el pelo en varios mechones y se cubren las raíces y todas las hebras. Una vez el pelo esté impregnado con la mezcla, se deja actuar 40 minutos y se enjuaga con el champú habitual. Se puede repetir la aplicación dos veces a la semana, según el portal Mejor con Salud.
Aceite de ricino
Los masajes con aceite de ricino son buenos para un cabello más abundante, grueso y libre de problemas de caída y sequedad. Sus ácidos grasos esenciales y aminoácidos nutren los folículos y aumentan el crecimiento sin causar reacciones indeseadas.

Se calienta una pequeña cantidad de aceite de ricino y se frota en el cuero cabelludo. En caso de tener las puntas abiertas, se puede aplicar sobre las mismas, dejar actuar 40 minutos y enjuagar con champú.
Semillas de linaza
Estas semillas contienen ácidos grasos omega 3 y proteínas que promueven el crecimiento saludable del pelo. Estos nutrientes fortalecen las hebras y ayudan a reducir el debilitamiento y la caída.

Se remoja un par de cucharadas de semillas de lino (20 g) en agua caliente y se dejan reposar toda la noche. Al día siguiente, se agrega más agua a las semillas y se ponen a hervir a fuego bajo. Tras obtener una bebida espesa o gelatinosa, se retira y deja reposar, se cuela y aplica en el pelo por dos horas, y se enjuaga. Se repite el tratamiento dos veces a la semana.
Aloe vera y gelatina
Se trata de un potente ingrediente que, además de ser hidratante, abre los poros del cuero cabelludo para que los nutrientes penetren con más facilidad.

A este remedio se le puede añadir gelatina, lleno de colágeno en polvo que aportará volumen y densidad al cabello.
A una taza de agua se añade una cucharada grande de gel de aloe vera y se pone a hervir. Se mezcla bien hasta que se disuelva y se añade una cucharadita pequeña de gelatina en polvo sin sabor. Se humedece el pelo, se agrega la mezcla y se deja actuar 30 minutos; luego se enjuaga.
