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¿Cuáles son las frutas que puede comer un diabético?

La diabetes es catalogada por la OMS como una enfermedad crónica.


Cuando una persona sufre de diabetes, tiene niveles altos de azúcar en la sangre porque su cuerpo no puede transportar adecuadamente la glucosa; un cambio en el que se acumula excesivamente en el torrente sanguíneo.

Como explica el portal médico y de salud MedlinePlus, la insulina es una hormona producida por el páncreas para controlar los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre. Esta enfermedad también puede ser causada por la baja producción de esta sustancia y resistencia a este mismo componente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la diabetes tipo 1 se caracteriza por una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta hormona, mientras que la de tipo 2 se debe a que el organismo no utiliza eficazmente la que produce.

La OMS recomienda consumir cinco porciones de fruta al día intercalándolas con verduras; lo que indica que se debe ingerir tres porciones: una al desayuno, otra en la merienda y la última en la tarde.

Estos alimentos se convierten en un gran aliado para las personas que padecen de diabetes, ya que se pueden involucrar en el plan de alimentación y entre comidas para evitar consumir alimentos nocivos para la salud.

El azúcar que traen las frutas no es nocivo para la salud; es por esto, que pueden ser consumidas sin problema por pacientes que padecen de diabetes. Sin embargo, siempre se recomienda consumirlas en su estado natural y no en jugos o batidos, según Gastrolab. Cabe mencionar que el consumo de estas frutas no reemplaza los medicamentos y recomendaciones prescritas por el médico tratante.

Adicionalmente, el médico tratante es quien debe determinar la cantidad adecuada, pero el medio menciona que según expertos, pueden ingerirse alrededor de tres piezas por día, pero siempre será mejor validar.

  • Frutos rojos (arándanos, frambuesa, grosella, fresa).
  • Melón.
  • Mora.
  • Cítricos (pomelo, limón, naranja, mandarina).
  • Sandía.
  • Ciruela.
  • Granada.
  • Kiwi.
  • Manzana.
  • Papaya.
  • Piña.
  • Pera.

Las frutas que no se deben consumir si se sufre esta enfermedad

Hay que tener en cuenta que algunos productos suben el azúcar y el portal español Moncloa reveló que las frutas que no se deben consumir si se sufre esta enfermedad son: “sandías, dátiles secos, piñas y las bananas demasiado maduras”, ya que tienen un alto contenido de azúcar.

Otros alimentos que suben la insulina en la sangre son: chocolates, caramelos, mermeladas, miel, helados, gaseosas, alcohol, galletas dulces, comida rápida, harina de trigo refinada, cereales azucarados, entre otros.

Sin embargo, hay otros alimentos que sí se pueden consumir por su bajo índice glucémico como: bulgur, cebada, pasta, arroz sancochado (transformado), quinoa, cereal integral con alto contenido de fibra, láminas u hojuelas de avena, zanahorias, vegetales verdes sin almidón, manzanas, naranjas, uvas, la mayoría de nueces, legumbres y habichuelas, leche y yogur.

De todos modos, antes de consumir o eliminar algún alimento, lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Por su parte, respecto a la actividad física regular, lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud es realizar actividades físicas aeróbicas moderadas durante al menos 150 a 300 minutos o actividades físicas aeróbicas intensas durante al menos 75 a 150 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas a lo largo de la semana.

Síntomas de diabetes

  • Aumento de la sed.
  • Micción frecuente.
  • Hambre extrema.
  • Pérdida de peso sin causa aparente.
  • Presencia de cetonas en la orina (las cetonas son un subproducto de la descomposición de músculo y grasa que ocurre cuando no hay suficiente insulina disponible).
  • Fatiga.
  • Irritabilidad.
  • Visión borrosa.
  • Llagas que tardan en cicatrizar.
  • Infecciones frecuentes, como infecciones en las encías o en la piel, e infecciones vaginales.