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Desodorante casero natural con aceite de coco: así se puede preparar

El coco contiene un alto nivel de vitaminas, magnesio, hierro, calcio, potasio, fibra, fósforo y otros minerales,


El coco se ha convertido en un ingrediente apetecido en la fabricación de productos cosméticos y de belleza gracias a las propiedades y beneficios que ofrece, no solo para la salud del organismo sino de la piel.

Un solo coco contiene un alto nivel de vitaminas, magnesio, hierro, calcio, potasio, fibra, fósforo y otros minerales, por eso es una de las frutas más recomendadas para la salud, precisa el portal Nutrición y Farmacia.

En la lista de beneficios están: fortalece el sistema inmunológico; reduce los efectos de la diabetes, debido a que sus componentes estimulan la absorción de insulina en el cuerpo, y favorece la digestión gracias a que es una fruta rica en fibra.

El consumo de coco también puede incidir de manera positiva en los niveles de triglicéridos y colesterol, y por lo tanto, en la presión arterial, lo que ayuda al buen funcionamiento del corazón. Adicionalmente, es desintoxicante ayudando a limpiar los riñones y otros órganos del cuerpo.

Amigo de la piel

Desde hace tiempo sus bondades son utilizadas también para el cuidado de la piel. Sus propiedades antioxidante hacen que el aceite de esta fruta sea ideal para devolver la suavidad y elasticidad a la piel, especialmente en zonas del cuerpo muy resecas.

Una de las alternativas de productos con coco, para cuidar la piel, es un desodorante casero elaborado a partir del aceite de esta fruta. Es recomendable utilizarlo cuando las personas tienen la piel de las axilas reseca o tienen un padecimiento por alguna irritación en la zona.

El aceite de coco prensado en frío es una de las mejores fuentes de grasas saludables.
El aceite de coco ofrece diversos beneficios para la piel. - Foto: Getty Images/Image Source

No obstante, si hay alguna condición especial de la piel, es recomendable consultar primero con el dermatólogo antes de aplicar cualquier preparación casera. Así evitará reacciones adversas y podrá saber cómo proceder según sea el caso.

El portal Mejor con Salud destaca algunas de las bondades que ofrece el aceite de coco como base de un desodorante. Es antibacteriano, por lo que ayuda a controlar las bacterias que se acumulan en las axilas y causan mal olor al transpirar. También se usa en casos de personas que tienen alergias a ciertos productos.

Es hidratante. Al aplicar una fina capa de aceite de coco en las axilas, después de bañarse, ayuda a proteger y a humectar la zona, sobre todo en el caso de las mujeres que se depilan con diversos métodos.

Otra de sus cualidades es que es antiinflamatorio. En ocasiones los desodorantes y antitranspirantes comerciales pueden causar irritación y, al mismo tiempo, tapar los poros y los folículos pilosos. El aceite de coco puede ayudar a desinflamar la zona, nutrir la piel dañada y sus componentes evitan la inflamación de las axilas.

¿Cómo se elabora?

Este desodorante se puede preparar de diversas formas, pero es importante aclarar que no se trata de un antitranspirante, lo que quiere decir que la persona no va a dejar de transpirar si hace calor o si practica ejercicio, pero no olerá mal. Este tipo de desodorantes naturales permiten transpirar pero controlan las bacterias que causan el mal olor.

La transpiración es un proceso que realiza el organismo para desintoxicar el cuerpo. Al hacerlo previene enfermedades, gripas y resfriados y, además, libera endorfinas, precisa el portal Bioguía.

Aceite de coco
El aceite de coco es hidratante e ideal para piel reseca o inflamada. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Para una primera receta se requiere de aceite esencial de árbol de té, bicarbonato de sodio, aceite de coco y aceite esencial de limón. Las cantidades no son exactas porque la idea es conseguir la consistencia que la persona desee.

Se coloca el bicarbonato hasta llenar las tres cuartas partes un recipiente no muy grande, al tiempo que se derrite a baño de María el aceite de coco y adiciona al bicarbonato, mezclando para que se forme una pasta. Luego se colocan unas gotas de cada uno de los dos aceites esenciales, sin dejar de remover y ya quedará listo para ser usado.

Otra forma de prepararlo es con media taza de fécula de maíz, media taza de bicarbonato de sodio, diez gotas de aceite esencia de lavanda, diez gotas de aceite esencial de sándalo, cuatro cucharadas de aceite de coco y dos cucharadas de aceite de almendras.

Se mezcla el bicarbonato con la fécula y el aceite de coco (se puede agregar más si se requiere mejor consistencia), luego se añaden los demás aceites, se pone la mezcla en un frasco y se tapa bien y está listo para aplicar. Esta misma receta se puede preparar sin hacer uso de los aceites esenciales.

Si bien se trata de un producto natural, lo ideal siempre es consultar primero al especialista sobre su uso para evitar cualquier tipo de irritación o molestia en la piel.