vida moderna

El entrenamiento que ayuda a mejorar la circulación

El flujo sanguíneo es fundamental para oxigenar el cuerpo.


Hay ciertas fallas en el sistema complejo que es el cuerpo humano que pueden poner en riesgo la salud de las personas, entre ellas los problemas con la circulación de la sangre. Como es bien sabido, esta sustancia se moviliza por todo el cuerpo, permitiendo el funcionamiento de los distintos órganos y el suministro de nutrientes al organismo.

A la larga, las dificultades en el aparato circulatorio pueden conducir al desarrollo de afecciones cardíacas, siendo el corazón uno de los órganos vitales del ser humano.

Por ello, los expertos insisten en una serie de recomendaciones para mantener el flujo de la sangre y favorecer el funcionamiento del cuerpo; algunas de estas tienen que ver con el cambio en el estilo de vida.

La función del sistema circulatorio es vital para el organismo.
A la larga, las dificultades en el aparato circulatorio pueden conducir al desarrollo de afecciones cardíacas, siendo el corazón uno de los órganos vitales del ser humano. - Foto: Getty Images

Para empezar, una alimentación equilibrada, rica en nutrientes, y la realización de actividad física moderada son medidas que se pueden implementar fácilmente en la cotidianidad y que se han demostrado son eficaces para propiciar el bienestar general.

La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, Medline Plus, indica que tan solo unos minutos de ejercicio a la semana son suficientes para estimular el organismo y gozar de muchas de las propiedades que tiene esta práctica para las personas. De acuerdo con la institución, se aconseja que un adulto promedio realice por lo menos 150 minutos de actividad física durante la semana, los cuales se pueden distribuir en espacios de media hora entre cinco días diferentes.

¿Hay un ejercicio mejor que otro?

No es cuestión de si una actividad física tiene más beneficios que otras, sino que más bien ello depende de los objetivos que se quieran lograr. Existen, por ejemplo, rutinas específicas para bajar de peso, mientras algunas se orientan a tonificar el cuerpo.

Algo similar ocurre con la circulación, puesto que se ha encontrado que algunos ejercicios pueden ser idóneos para mantener un buen flujo sanguíneo, al tiempo que se mantiene en forma al organismo. Así lo explica Aline Lamaita, doctor especializado en cirugía vascular, consultado por la sección de salud del portal Terra, quien indica que incluir peso dentro de la actividad física puede ser favorable para la circulación de la sangre.

El levantamiento de pesas es una de las prácticas más recurrentes dentro de los centros de ejercicio e inclusive en el hogar, y de acuerdo con Lamaita sus efectos para el movimiento de la sangre están asociados al esfuerzo físico que exige. Entre las ventajas de agregar peso al ejercicio se lista que demanda un mayor trabajo del corazón, propiciando así un mayor bombeo de la sangre desde el corazón a los demás órganos del cuerpo.

Aunque advierten que se debe realizar bajo la guía de los expertos para así evitar que se agraven otras condiciones como las venas várices, debido a que hay una mayor presión sobre los miembros superiores que en los inferiores. Hay que aclarar que las piernas funcionan como otra máquina que bombea sangre, solo que se encargan de el proceso contrario, regresándola hacia el corazón por medio de las venas.

En respuesta a una inquietud sobre este tema, el médico general Sebastián Valenzuela, aseguró en la plataforma 1DOC3 que se deben tener ciertas precauciones a la hora de realizar ejercicio con pesas para que esto no incida en las várices. Algunas de estas medidas, útiles también para los pacientes que ya padezcan de dicha condición, son:

  • No permanecer de pie durante periodos prolongados
  • Procurar que las rutinas no incluyan demasiado peso
  • Hidratar la piel, especialmente las piernas

Un artículo de Medical News Today menciona que hay otra serie de ejercicios que podría tener efectos positivos para el aparato circulatorio, sin ser más demandantes, tales como caminar o trotar, pues algunos estudios han determinado que esta actividad contribuye a dilatar los vasos sanguíneos y facilitar el transporte de la sangre.