El modelo de cerebro humano con circunvoluciones y estetoscopio azul están sobre fondo blanco uniforme. Concepto de salud fotográfica o condición patológica del cerebro humano, diagnóstico de enfermedades del sistema nervioso
El cerebro es un órgano vital del ser humano, por lo que su salud es fundamental. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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El tipo de alimentos que se deben reducir para cuidar la salud del cerebro

Antes de cambiar los hábitos alimenticios se debe consultar con un médico para evitar agravar afecciones preexistentes.

El cerebro es una máquina con una estructura compleja que cumple numerosas funciones. Controla el funcionamiento de los músculos, el habla, el pensamiento, las emociones, la lectura, la redacción y el aprendizaje, según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.

Gestionarlo y mantenerlo sano es clave y para ello se requiere de muchas materias primas que permitan alimentarlo de la mejor forma. Por ejemplo, la relación entre la nutrición y el funcionamiento cerebral es muy importante.

Cada día se le suministra al cerebro, vía alimenticia, sustancias que lo fortalecen o debilitan, incluso, alimentarse de manera deficiente puede propiciar envejecimiento y alteraciones en los procesos de aprendizaje.

De hecho, el neurocientífico Fernando Gómez Pinilla, catedrático de la Universidad de California, aseguró que una alimentación variada y completa en ciertos nutrientes, como el omega-3 ayudan a fortalecer el cerebro.

Contrario a lo anterior, ciertas grasas o azúcares pueden estar asociados a un estado de inflamación de la región cerebral relacionada con el establecimiento de la memoria a corto plazo y a alteraciones bioquímicas.

Como un complemento de lo anterior, el portal especializado Salud180 listó una serie de alimentos que pueden perjudicar la salud del cerebro:

1. Gluten: este puede encontrarse en algunas harinas refinadas, pastas y otros arroces. El consumo de este tipo de comidas puede inflamar el cerebro y, por lo tanto, producir cefaleas, ansiedad y, en casos más graves, depresión.

2. Sal: según el portal Psicología y Mente, una investigación publicada en la revista Neurobiology, indica que la sal afecta la inteligencia y perjudica la capacidad para pensar.

3. Tofu: la ingesta en exceso de este alimento puede relacionarse con la afectación de la memoria. Se aconseja que las personas por arriba de los 60 años disminuyan su consumo, a partir de dicha edad los efectos podrían empeorar, según un estudio de Dementias and Geriatric Cognitive Disorders.

4. Azúcar: según la Fundación Dacer, de España, entidad sin ánimo de lucro que atiende a personas que presentan daño cerebral, el consumo de azúcar en exceso tiene un impacto directo en las habilidades cognitivas y en las habilidades que tienen las personas de controlarse así mismas, con efectos similares a los de las drogas en el centro de recompensas del cerebro.

5. Grasas trans: varios estudios avalan la relación entre la ingesta de grasas trans y el declive cognitivo. La revista Neurology publicó una investigación que demostró que una alta ingesta de grasas trans se relaciona a la contracción del cerebro y a un mayor riesgo de padecer un derrame cerebral.

6. Alimentos con edulcorantes: si bien es verdad que contienen menos calorías que el azúcar, los edulcorantes artificiales pueden causar daños cerebrales e interferir con tu capacidad cognitiva, explica el portal Psicología y Mente.

Además de evitar los alimentos mencionados, es necesario consumir las siguientes vitaminas que benefician el cerebro porque sus componentes ejercen sobre el sistema nervioso:

  • Vitamina C: la cantidad más alta de vitamina C se puede encontrar en el cerebro, especialmente en una glándula llamada pituitaria. La vitamina C es importante en la síntesis del neurotransmisor dopamina y también trabaja para proteger al cerebro contra el estrés oxidativo.
  • Vitamina E: esta protege las células del estrés oxidativo. Un estudio de la Asociación Americana de Medicina encontró que niveles altos de vitamina E previenen y retrasan el desarrollo de Alzheimer. Entre los alimentos que contienen vitamina E están las nueces como las almendras, el maní y las avellanas.
  • Vitamina D: se ha demostrado que es crucial en la salud de las funciones nerviosas. Es una de las vitaminas más fáciles obtener debido a que solo basta con que el paciente pase entre 20 y 30 minutos en exposición solar directa.