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Investigación determinó que accidente del vuelo de EgyAir en 2016 se ocasionó por un incendio derivado de un cigarrillo prendido en cabina.
Fumar también puede acelerar el proceso de envejecimiento normal de la piel. - Foto: Getty Images

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Esto le pasa al cuerpo de un diabético si fuma con frecuencia

El manejo de la diabetes se dificulta si se fuma.

La diabetes es una enfermedad crónica que dura mucho tiempo y afecta la forma en la que el cuerpo convierte los alimentos en energía, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

Además, explicó que el tabaquismo es una de las causas de la diabetes tipo 2, pues la nicotina aumenta los niveles de azúcar en la sangre y los hace más difíciles de manejar.

De hecho, las personas que fuman tienen más probabilidades (entre 30 % y 40 %) de presentar diabetes tipo 2 que aquellas que no fuman.

Adicional, si una persona tiene diabetes y fuma, las probabilidades de tener problemas de salud graves a causa de la diabetes son mayores y estos problemas incluyen:

  • Enfermedad de los riñones.
  • Mala circulación sanguínea en las piernas y los pies que puede causar infecciones, llagas y su posible amputación (operación para cortar una parte del cuerpo, como los pies o los dedos de los pies).
  • Retinopatía (una enfermedad de los ojos que puede causar ceguera).
  • Neuropatía periférica (daño en los nervios de las piernas y los brazos que causa adormecimiento, dolor, debilidad y mala coordinación).

Por ello, la recomendación es dejar de fumar, ya que en cuanto deja de fumar el cuerpo comienza a sanarse, pues:

  • A los 20 minutos, baja la frecuencia cardiaca y la presión arterial.
  • A las 12 horas, el nivel de monóxido de carbono (gas tóxico en el humo del cigarrillo) en la sangre desciende a un nivel normal.
  • Entre las dos semanas y los tres meses, mejora la circulación sanguínea y el funcionamiento pulmonar.
  • Al año, el riesgo de presentar enfermedad cardiaca se reduce a la mitad del de las personas que siguen fumando.

“Los productos de reemplazo de nicotina, como el chicle o la goma de mascar, los parches y las pastillas, son algunas de las mejores herramientas para ayudarlo a dejar de fumar”, señalaron los CDC.

No obstante, si se tiene dependencia a la nicotina, es importante buscar asesoría médica, para que un especialista asesore, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Dicho lo anterior, para saber si se tiene dependencia, Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, explicó que los signos son:

  • No se puede dejar de fumar, pese a que se ha hecho uno o más intentos serios, pero infructuosos.
  • Se tienen síntomas de abstinencia cuando se trata de dejar de fumar. Los intentos por dejar la nicotina han causado síntomas físicos y relacionados con el estado de ánimo, como fuertes antojos, ansiedad, irritabilidad, agitación, dificultad para concentrarse, estado de ánimo deprimido, frustración, ira, aumento del hambre, insomnio, estreñimiento o diarrea.
  • Se sigue fumando a pesar de los problemas de salud. Aunque se hayan desarrollado problemas de salud con los pulmones o el corazón, no se ha podido dejar el cigarrillo.
  • Se abandonan las actividades sociales. Se deja de ir a restaurantes libres de humo o se deja de socializar con la familia o los amigos, porque no se puede fumar en estas situaciones.

Otras complicaciones de fumar

  • Cáncer de pulmón y enfermedad pulmonar. Fumar es la principal causa de muerte por cáncer de pulmón. Además, fumar causa enfermedades pulmonares, como enfisema y bronquitis crónica. Fumar también empeora el asma.
  • Otros tipos de cáncer. Fumar aumenta el riesgo de muchos tipos de cáncer, incluido el cáncer de boca, garganta (faringe), esófago, laringe, vejiga, páncreas, riñón, cuello del útero y algunos tipos de leucemia. En general, fumar causa el 30 % de todas las muertes por cáncer.
  • Infertilidad e impotencia. Fumar aumenta el riesgo de menor fertilidad en las mujeres y el riesgo de impotencia en los hombres.
  • Complicaciones durante el embarazo. Las madres que fuman durante el embarazo corren un mayor riesgo de parto prematuro y de dar a luz a bebés de menor peso.
Dejar de fumar puede reducir los riesgos de problemas de salud. - Foto: istock
  • Resfriado, gripe y otras enfermedades. Los fumadores son más propensos a las infecciones respiratorias, como los resfriados, la gripe y la bronquitis.
  • Enfermedades de los dientes y las encías. Fumar se asocia con un mayor riesgo de desarrollar inflamación de las encías y una grave infección de las encías que puede destruir el sistema de soporte de los dientes (periodontitis).