La presión arterial elevada es una afección que puede causar graves afectaciones a la salud como daños al corazón, al cerebro, a los riñones, entre otros. Es importante realizar chequeos médicos regularmente para verificar que esté dentro de los rangos normales.
Existen algunos hábitos que pueden contribuir o incrementar el riesgo de padecer hipertensión. Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, señala algunos de estos.
1. Consumo de sal
El consumo de sodio excesivo en la alimentación puede hacer que el cuerpo retenga líquido, algo que puede incrementar la presión arterial.
“El exceso de sal en la dieta incrementa la presión arterial, causando aproximadamente el 30% de hipertensión, representa un posible carcinógeno para el cáncer gástrico y está asociada con la insuficiencia renal y la osteoporosis”, señala la Organización Mundial de la Salud.

Es importante disminuir el consumo de sal en la rutina diaria. Para esto, es muy importante revisar las etiquetas de los productos que se eligen al momento de comprar el mercado.
“En cualquier caso, si compramos productos procesados, al menos deberíamos fijarnos en su etiquetado para ver la cantidad de sal que contienen. Y tener en cuenta que en muchos casos no aparecerá la cantidad de sal sino la de sodio, por lo que habrá que multiplicar la cantidad de sodio de la etiqueta por 2,5 para saber a cuántos gramos de sal equivale”, recomienda la Fundación Española del Corazón.

En ese mismo sentido, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, (FDA, por sus siglas en inglés) brinda algunos consejos para tener en cuenta en la rutina diaria y disminuir el consumo de sal:
- Evite incluir comer alimentos con alto consumo de sodio. Algunos de estos son: pizzas, sándwiches, burritos, tacos.
- Es importante tener en cuenta que los restaurantes también trabajan con productos procesados, que contienen niveles altos de sodio. Por eso al asistir a un restaurante y en el menú no aparece la información nutricional, se debe solicitar estos datos para conocer cuáles son las opciones con menor cantidad de sodio.
- Al ir de compras se debe observar y leer detalladamente la información nutricional de los productos envasados que se planea comprar. Luego de esto, comparar y escoger el que tenga menos sodio.
- En la cocina, se pueden utilizar otros ingredientes diferentes a la sal. La FDA recomienda probar mezclas de hierbas naturales y especias para condimentar los alimentos.
- A diario, evitar sobrepasar el consumo máximo de sal. Es importante no consumir más de 2.300 gramos al día, lo equivalente a una cucharada pequeña de sal.

2. Estrés
El estrés es una reacción del cuerpo humano a un reto o desafío. Puede ser causado por diferentes factores como experiencias o situaciones laborales, personales, etc.

Esta afección tiene efectos negativos en el cuerpo humano. Al tener estrés crónico se puede padecer insuficiencia cardíaca, diabetes, obesidad, depresión, ansiedad, problemas de la piel, etc.
“Los niveles altos de estrés pueden provocar un aumento temporal de la presión arterial. Los hábitos relacionados con el estrés, como comer en exceso, fumar o beber alcohol, pueden provocar un mayor aumento de la presión arterial”, apunta Mayo Clinic.
Síntomas de estrés:
- Dolor de cabeza, el cual puede manifestarse con ansiedad. En cuanto al comportamiento, se puede comer comida en exceso.
- Tensión o dolor muscular, que puede presentarse con inquietud y arrebatos de ira.
- Dolor en el pecho, falta de motivación o enfoque. Esto puede estar acompañado de comportamientos como drogadicción o alcoholismo.
- Tener fatiga y sentirse abrumado. También puede manifestarse con consumo de tabaco.
- Cambio en el deseo sexual e irritabilidad o enojo. Puede presentarse con aislamiento social.
- Malestar estomacal, tristeza o depresión. Práctica de ejercicio con menos frecuencia.
- Problemas de sueño.
3. Inactividad física
El ejercicio físico es una actividad, es una herramienta clave para mantener un cuerpo saludable, incluyendo para tener una presión arterial dentro de los rangos normales.
La poca actividad física tiene efectos negativos en la salud. Además de incrementar el riesgo de aumento de peso, también contribuye a tener presión arterial elevada.

“Las personas que no están físicamente activas tienden a tener una mayor frecuencia cardíaca. Cuanto mayor es la frecuencia cardíaca, más deberá trabajar el corazón con cada contracción, y mayor será la fuerza sobre las arterias. ”, explica la entidad de salud Mayo Clinic.
