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Un antibiótico tomado después de tener sexo sin condón puede reducir drásticamente el contagio de tres enfermedades de transmisión sexual (ETS) bacterianas en grupos de alto riesgo
Un antibiótico tomado después de tener sexo sin condón puede reducir drásticamente el contagio de tres enfermedades de transmisión sexual (ETS) bacterianas en grupos de alto riesgo. - Foto: Getty Images / Daria Golubeva

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Estudio afirma que las personas con VIH vivirán el proceso clínico del coronavirus igual que una persona sin VIH

Las personas con esta patología afrontarán el coronavirus de la misma manera que los que no son portadores,

Expertos participantes en el XX Congreso Nacional sobre el Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), que se celebrará esta semana en Bilbao, organizado por la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA) alertaron de que el VIH “no ha desaparecido” y que hay gente nueva que se infecta por prácticas de riesgo. Asimismo, enfatizaron en la importancia del uso del preservativo y del diagnóstico precoz para frenar la enfermedad.

El congreso fue presentado en medio de una rueda de prensa por la presidenta de SEISIDA, Concepción Amador; Marta Pastor, representante de Bizkaisida y miembro de la Fundación SEISIDA; Miguel Ángel Von Wichmann, doctor en el Hospital de Donostia y miembro de SEISIDA; Julia del Amo, directora de la División VIH, ITS, Hepatitis Virales y TB del Ministerio de Sanidad; Antonio Arraiza, responsable del Plan del Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) del Gobierno Vasco; y Marco Imbert Escobar, presidente de Euskalsida.

En medio de las declaraciones se dio a conocer que la esperanza de vida de las personas con VIH es equiparable a la del resto de la población. La edad media de los infectados se sitúa por encima de los 50 años, por lo que se deben enfrentar a un envejecimiento en el que deben convivir con la enfermedad, lo que supone un reto para los sistemas sanitarios de todo el mundo. De ahí el lema del congreso de SEISIDA, ‘Cronicidad con Calidad de Vida: C+C’.

“La infección por VIH se ha convertido en muchos aspectos, y para la mayoría de las personas que viven con VIH, en una enfermedad crónica y el sistema sanitario debe adaptarse a unas necesidades diferentes”, aseguró Miguel Ángel Von Wichmann, co-presidente del Congreso y experto en enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Donostia.

Por eso, añadió, “es necesaria una mayor coordinación y participación de la Atención Primaria, tanto personal médico como de enfermería, pero también de los profesionales de Salud Mental, servicios sociales y organizaciones ciudadanas para trabajar en la cronicidad con calidad”. Desgraciadamente, disponemos de unos sistemas sanitarios saturados, especialmente en Atención Primaria”, lamentó el profesional de la salud.

El VIH no es lo mismo que el SIDA.
El VIH en una enfermedad crónica y el sistema sanitario debe adaptarse a unas necesidades diferentes. - Foto: Getty Images/Image Source

Covid y VIH

“Lo más preocupante siguen siendo los diagnósticos tardíos, más del 50 %”, opina Marco Imbert, presidente de Euskalsida.

La sexual sigue siendo la principal vía de transmisión y la edad media de los nuevos contagiados está en torno a los 30 años. “Cuanto antes se les diagnostique a esa persona, tendrá un mejor tratamiento y habrá menos posibilidades de que lo transmita a otras”, añade el experto.

Para Marco Imbert, los datos demuestran que sigue siendo importante poner el foco en las personas y en la prevención. Pero en un sentido mucho más amplio, “también teniendo presente la calidad de vida de las personas antes y después de una infección por VIH”.

Concepto que muestra la vacunación nasal o intranasal contra coronavirus con equipos médicos
Las personas con VIH vivirán el proceso clínico del coronavirus igual que una persona sin VIH. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Imbert afirmó que la cronicidad es el nuevo escenario de las personas que “vivimos con VIH” por lo que se debe trabajar “por una cronicidad con una calidad de vida”, en la que se cuide “el aspecto emocional y psicológico de todas las personas”.

Respecto a una posible mayor mortalidad por covid entre la población con VIH, los ponentes descartaron este extremo y apuntaron que las personas con VIH vivirán el proceso clínico del coronavirus igual que una persona sin VIH. En este punto, Imbert preciso que siendo persona portadora del VIH se contagió de covid y fue asintomático.

Para el presidente de Bizkaisida, cuando una persona acude al profesional de salud a que “le ayuden, a recibir tratamiento, cura y apoyo” se encuentra en un estado de “mayor vulnerabilidad”, por lo que advirtió que, hoy en día, siguen existiendo situaciones de estigmatización en el ámbito sanitario.

Indetectable=intransmisible

Los avances en el tratamiento permiten el control del virus y aseguran una buena calidad de vida, ya que una persona con “virus indetectable no puede transmitir el VIH”, afirmó Marco Imbert.

Para Concha Amador, presidenta de SEISIDA, es “esencial recordar el concepto de indetectable=intransmisible; es decir, que las personas con VIH en tratamiento con carga viral indetectable no pueden transmitir la infección a otras personas”.

No obstante, agregó que para la reducción de la transmisión es preciso una combinación de factores: tratamiento universal de todas las personas con VIH, diagnosticar precozmente y tratar de manera inmediata.

*Con información de Europa Press.