vida moderna

Flor de orégano: ¿qué beneficios tiene y cómo se debe consumir?

El orégano es conocido también como un condimento.


El orégano se utiliza en remedios naturales gracias a su contenido de vitaminas A, C E y K, fibra, folato, hierro, magnesio, vitamina B6, calcio y potasio. Además, “contiene potentes fitoquímicos que ofrecen potenciales beneficios de salud”, indica La Vanguardia.

Esta planta también es rica en “flavonoides, taninos, ácidos fenólicos, aceite esencial (carvacrol, timol, origaneno)”, así lo destaca el libro Fitoterapia: vademecum de prescripción de Alejandro Arteche y Juan Ignacio Güenechea Salazar, citado por el mencionado portal.

Gracias a los nutrientes que contiene el orégano, esta genera beneficios para el sistema digestivo. “En la medicina natural austriaca se utiliza la infusión del orégano para el tratamiento de trastornos en el tracto gastrointestinal”, advierte La Vanguardia.

Además, el citado portal también destaca que el orégano “se puede utilizar para tratar catarros y dolores de garganta. Es una planta medicinal beneficiosa para afecciones del aparato respiratorio debido a su efecto antiinflamatorio, analgésico y antiséptico”.

De acuerdo al portal unCOMO, “la planta de orégano, también es conocida científicamente como Origanum vulgare L., es un arbusto perenne de la familia de las labiadas que se utiliza principalmente como condimento para muchos platos debido a su característico aroma”.

Según este portal, el orégano “es un excelente remedio natural para dolencias respiratorias provocadas por infecciones como gripes, resfriados y bronquitis ya que consigue reducir algunos síntomas de estas afecciones como la tos, la inflamación y los gérmenes que provocan la infección. Al igual que en el anterior caso, el té de orégano será la forma más indicada para este tipo de casos”.

Otro de los beneficios que tiene esta planta para la salud del organismo es que actúa “como un antibiótico natural que ayuda a eliminar diferentes afecciones infecciosas provocadas por bacterias como la Salmonella typhimurium, Staphylococcus epidermidis o la Escherichia coli, entre otras”, explica unCOMO.

Además, gracias a su contenido polifenoles como el carvacrol y el timol, el orégano es una potente arma para “reducir los hongos que provocan infecciones como la candidiasis”

El té de orégano es una de las formas más recomendadas por los expertos para consumir esta planta y recibir sus beneficios

Ingredientes

  • 300 mililitros de agua.
  • 1 cucharada de orégano.
  • Miel, azúcar, stevia o limón al gusto (opcional).

Preparación

  • Añadir el agua en una olla para calentar a fuego medio hasta que empiece a hervir.
  • Una vez el agua alcance su punto de ebullición, añadir 1 cucharada de orégano seco a la olla y acto seguido, apagar el fuego y tapar el recipiente.
  • Dejar que el orégano repose en el agua 10 minutos para que se haga la infusión y luego colar el contenido para retirar los restos de la planta.
  • Endulzar la bebida con un poco de miel o limón y de esta forma se puede tomar la infusión de orégano.

De acuerdo con el portal Cuerpo mente, el orégano se puede usar como “un tónico digestivo, muy útil para despertar el apetito y aliviar meteorismos, espasmos gastrointestinales, dispepsias y diarreas puntuales”.

El mencionado portal también recomienda esta planta para “evita las flatulencias”, por lo que se recomienda consumirla tras una comida fuerte.

“Prevenir la formación de piedras en la vesícula y estimular la secreción de bilis”, es otra de los beneficios del orégano. Para este caso, “se puede combinar con hojas de boldo y tomar en infusión”, explica Cuerpo mente.

El orégano es expectorante, antiespasmódico y antiséptico, y se indica en afecciones respiratorias con congestión, en ataques asmáticos leves, bronquitis, faringitis y procesos gripales”, explica el mencionado portal.

“Es posible que no sea seguro cuando se toma por vía oral en cantidades medicinales durante el embarazo”, indica Medline plus, además, sobre esta planta “existe la preocupación de que la ingesta de orégano en cantidades superiores a las de los alimentos pueda provocar un aborto espontáneo”.