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Las mentiras más comunes sobre el consumo de vitaminas

Existen 13 vitaminas esenciales.


Las vitaminas son sustancias orgánicas presentes en cantidades muy pequeñas en los alimentos, pero necesarias para el metabolismo, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

Además, según Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, las vitaminas son un grupo de sustancias que son necesarias para el funcionamiento celular, el crecimiento y el desarrollo normales. Existen 13 vitaminas esenciales y la cantidad de cada vitamina depende de la edad y del sexo de cada persona.

No obstante, existen mentiras muy comunes sobre el consumo de vitaminas y el portal Vida y Salud reveló que unas de ellas son que pueden curar una enfermedad, brindar energía o adelgazar sin dietas y las anteriores afirmaciones son falsas, pues cada vitamina tiene funciones específicas, pero no milagrosas.

De todos modos, lo que sí es cierto es que si se tienen bajos niveles de determinadas vitaminas, se pueden tener problemas de salud, entre ellos enfermedad cardíaca, cáncer y salud ósea deficiente (osteoporosis).

Asimismo, el portal portugués de salud, nutrición y bienestar Tua Saúde señaló que otras enfermedades podrían ser ceguera nocturna, pelagra, raquitismo, obesidad, trastornos metabólicos y anemia.

Sobre la misma línea, este medio recordó que algunos síntomas por falta de vitaminas en el organismo son: piel seca y áspera con descamación; retraso en el crecimiento de niños; problemas en el desarrollo cognitivo y motor en niños; sueño diurno o cansancio, pero los síntomas de la deficiencia de vitaminas varía dependiendo de la vitamina faltante.

¿Cuáles son las 13 vitaminas que el cuerpo necesita?

  1. Vitamina A: es importante para la visión normal, el sistema inmunitario y la reproducción.
  2. Tiamina: es importante para el crecimiento, desarrollo y funcionamiento de las células del organismo.
  1. Riboflavina: ayuda a convertir los alimentos consumidos por una persona en la energía que necesita.
  2. Niacina: ayuda a mantener saludable la piel y los nervios.
  3. Ácido pantoténico: es crucial para muchas funciones en el organismo, especialmente la fabricación y descomposición de las grasas.
  4. Biotina: es esencial para el metabolismo de proteínas y carbohidratos, al igual que en la producción de hormonas y colesterol.
  5. Vitamina B6: es fundamental para el desarrollo cerebral normal y para mantener saludables al sistema nervioso y al sistema inmunitario.
  6. Vitamina B12: es un nutriente que ayuda a mantener la salud de las neuronas y la sangre.
  7. Folato o ácido fólico: actúa con la vitamina B12 para ayudar en la formación de glóbulos rojos. Es necesario para la producción del ADN, que controla el crecimiento tisular y la función celular.
  8. Vitamina C: el cuerpo necesita vitamina C para producir colágeno, una proteína necesaria para la cicatrización de las heridas. También mejora la absorción del hierro presente en los alimentos de origen vegetal y contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunitario para proteger al cuerpo contra las enfermedades.
  9. Vitamina D: junto con el calcio, la vitamina D contribuye a prevenir la osteoporosis. Asimismo, ayuda a mantener niveles sanguíneos apropiados de calcio y fósforo.
  10. Vitamina E: ayuda al cuerpo a formar glóbulos rojos y a utilizar la vitamina K.
  11. Vitamina K: es necesaria porque, sin ella, la sangre no se coagularía. Algunos estudios sugieren que es importante para la salud de los huesos.
La niacina puede ayudar a reducir el colesterol y otras grasas en la sangre. Foto: Getty images.
Las vitaminas se requieren para que el cuerpo funcione apropiadamente. - Foto: Foto: Getty images.

En consecuencia, hay que señalar que la mejor manera de obtener suficientes vitaminas es mantener una dieta balanceada y con alimentos variados. Sin embargo, también se encuentran en suplementos de multivitaminas y multiminerales, pero antes de consumir un suplemento lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique que es lo más adecuado para cada persona, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.