La maracuyá también es conocida como la fruta de la pasión.
La maracuyá también es conocida como la fruta de la pasión. - Foto: Getty Images

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Maracuyá: así se puede consumir para regular la presión arterial

Esta fruta tiene una serie de propiedades que pueden ayudar a mejorar diferentes condiciones de salud, como relajar el sistema nervioso.

El maracuyá, también conocido como fruta de la pasión, es rico en vitaminas y minerales. Con el paso de los años se ha convertido en un alimento popular, apreciado por sus propiedades beneficiosas para la salud.

Se trata de una fruta que contiene vitaminas A y C, potasio, fósforo y magnesio y tiene una importante cantidad de agua, lo que hace que le aporte pocas calorías al organismo, ideal para incluirla en una dieta para adelgazar.

Una de las bondades que se le atribuyen es que puede ayudar a regular la presión arterial debido a que contiene polifenoles y otros compuestos que favorecen la dilatación de las arterias. Según Medical News Today, esta fruta está cargada de potasio saludable para el corazón y también es baja en sodio y las dietas bajas en este mineral y que contienen potasio ayudan a disminuir la hipertensión.

El hecho de tener vitaminas A y C, le permiten convertirse en un antioxidante que contribuye a luchar contra los radicales libres. Además, estas dos vitaminas reducen el riesgo de padecer enfermedades graves de tipo cardiovascular, degenerativo o cancerígeno.

Según el portal especializado Healthline, el maracuyá contiene betacaroteno, un mineral que se ha relacionado con un menor riesgo de padecer algunos cánceres, incluidos los de próstata, colon, estómago y mama.

Por otro lado, las semillas de maracuyá son ricas en piceatannol, un polifenol que puede mejorar la sensibilidad a la insulina en hombres con exceso de peso, reduciendo potencialmente el riesgo de diabetes tipo 2 cuando se toma como suplemento.

Más beneficios

De igual forma, los expertos indican que esta fruta tiene flavonoides que relajan el sistema nervioso. Sus propiedades sedantes y relajantes están recomendadas para combatir episodios de angustia, estrés y ansiedad. Estos beneficios pueden aprovecharse de mejor forma mediante infusiones elaboradas con las hojas y las flores de maracuyá.

Según Medical News Today, la pulpa de maracuyá contiene mucha fibra dietética, que ayuda a regular el sistema digestivo y a mantener el intestino sano, previniendo el estreñimiento y los trastornos intestinales.

La Asociación Estadounidense del Corazón indica que la fibra también tiene beneficios para reducir el colesterol y mejorar la salud del corazón.

Como si esto fuera poco, esta fruta tropical posee un valor de índice glucémico (IG) bajo. Esto significa que no provoca un aumento pronunciado del azúcar en la sangre, por lo que es una buena opción para las personas con diabetes.

Contiene triptófano, un aminoácido que interviene en la síntesis de melatonina y serotonina, relacionadas con la conciliación del sueño. Y además, la fruta también tiene efectos relajantes, por lo que puede ser bueno consumirla por la noche.

¿Cómo consumir esta fruta?

El maracuyá puede consumirse en forma de té o infusión utilizando las hojas, ya sean trituradas, secas o frescas; las flores, o los frutos de la planta. Por otra parte, el fruto puede emplearse para preparar jugos naturales, compotas, mermeladas o dulces, indica el portal de salud Tua Saúde.

El té de maracuyá es una de las formas en la que pueden ser utilizadas las hojas secas, frescas o trituradas de la planta, pudiendo emplearse para el tratamiento del insomnio, dolores menstruales, dolores de cabeza causados por tensión o para tratar hiperactividad en niños.

Para prepararlo se requiere de una cucharadita de hojas secas o trituradas o dos de hojas frescas y una taza de agua, la cual se hierve y se añade a las hojas en una taza, se deja reposar, se cuela y está lista para tomar.

Para tener en cuenta

Las personas alérgicas al látex también pueden serlo a la fruta de la pasión, porque la estructura de sus proteínas es parecida a las del látex, por lo que en ese caso se recomienda no consumirla.

La piel de la maracuyá morada también puede contener sustancias químicas llamadas glucósidos cianogénicos. Estos pueden combinarse con enzimas para formar el cianuro venenoso y son potencialmente venenosos en grandes cantidades.

Sin embargo, la piel exterior dura de la fruta generalmente no se come pues lo que las personas deben ingerir es su pulpa.