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Pulmones: los mejores aceites naturales para combatir infecciones

Estos productos poseen efectos antiinflamatorios y antibióticos.


Los pulmones son vitales para el cuerpo, pues una de sus principales funciones es proveer el oxígeno que requieren las células. También se encargan de expulsar el dióxido de carbono mediante la espiración y son clave para filtrar las partículas y agentes nocivos que están en el ambiente.

Si se tiene en cuenta que un adulto promedio puede respirar de 15 a 20 veces por minuto, más de 20.000 respiraciones por día, es claro que la exposición que estos órganos tienen frente a agentes de contaminación externos es grande.

Según la Asociación Americana del Pulmón, el cuerpo tiene un sistema de defensa natural diseñado para proteger a los pulmones, pero éstos se pueden afectar por respirar aire contaminado, humo de cigarrillo y otras toxinas.

Cuando una persona está expuesta a la contaminación, por ejemplo, con el humo del tabaco, es posible que sienta el pecho lleno, congestionado o inflamado. En los pulmones se acumula mucosidad que atrapa microbios y patógenos, lo que contribuye a esa sensación de pesadez, explica el medio especializado en temas de salud Medical News Today.

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El aceite esencial de manzanilla es recomendado para limpiar las vías respiratorias. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Existen algunos remedios caseros que pueden ayudar a aliviar las molestias que se presentan en las vías respiratorias y uno de ellos son los aceites esenciales, muchos de los cuales se caracterizan por sus efectos antibióticos y antiinflamatorios. Estas son algunas opciones.

Aceite de clavo dulce

El portal Mejor con Salud indica que este producto posee compuestos antiespasmódicos y antivirales, sustancias que ayudan a detener las molestias causadas por las infecciones respiratorias. “Sus activos naturales relajan los conductos respiratorios. Además de ello, calman la severidad del dolor de pecho que se produce por el asma”, precisa la mencionada fuente.

Para usarlo se puede tomar una pequeña cantidad de aceite de clavo dulce y combinarla con aceite de coco. Se frota el producto en el pecho y la espalda para aliviar la congestión. De manera opcional se puede usar en aromaterapia.

Aceite de orégano

El aceite orégano es otra de las opciones, gracias a que contiene ácido rosmarínico, que es antiinflamatorio y carvacol. Los dos ayudan a fortalecer las defensas naturales del cuerpo y previenen enfermedades respiratorias, indica información del portal Su Médico. Estos compuestos descongestionan la vía del tracto respiratorio y actúan contra las bacterias y virus que se alojan en los pulmones.

Aceite de eucalipto

Este producto tiene sustancias volátiles que facilitan la desinflamación de los conductos respiratorios irritados. El eucaliptol, uno de sus principales activos, ayuda a eliminar la mucosa y mejora la capacidad para respirar.

Para obtener sus beneficios se pueden poner de tres a cuatro gotas de aceite en una olla con agua hirviendo. Se pueden realizar inhalaciones durante cinco minutos. Lo ideal es cubrir la cabeza con una toalla para que el vapor no se escape.

Infusión de Eucalipto: estas son sus propiedades y beneficios
El eucalipto es clave para los pulmones gracias a que el eucaliptol, uno de sus principales activos, ayuda a eliminar la mucosa y mejora la capacidad para respirar. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Aceite de manzanilla

Este aceite destaca por su alto contenido de compuestos antiinflamatorios, antiespasmódicos y antivirales, que son recomendados para aliviar en los síntomas de las infecciones respiratorias. Suele emplearse para relajar los músculos bronquiales y disminuir la congestión. Se puede aplicar un poco de aceite esencial de manzanilla en el pecho y la espalda, y realizar masajes suaves durante cinco minutos. Se puede usar cada noche antes de dormir hasta que los síntomas se alivien.

Aceite de menta

Este es un producto antimicrobiano y antiviral, que ayuda a frenar los síntomas de las infecciones pulmonares. Mejor con Salud asegura que está recomendado en casos de asma, gripa y resfriados, ya que disminuye la congestión e irritación de nariz y garganta.

Para aplicarlo se puede humedecer un trozo de algodón con aceite esencial de menta e inhalarlo durante cinco o diez minutos. Se agrega un poco del aceite en agua hirviendo y se inhalan los vapores. Se puede utilizar de manera repetida hasta que se calmen las molestias respiratorias.